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domingo, 7 de junho de 2015

RACISMO E XENOFOBIA NO RIO GRANDE DO SUL



 
Imigrantes Europeus Chegando no Brasil - Pintura de Antonio Rocco

As três etnias mais importantes  em termos históricos e numéricos na formação da população do Rio Grande do Sul, extremo sul do Brasil, são a açoriana, a alemã e a italiana.

Os primeiros açorianos chegaram no Estado em 1725. Os alemães começaram a chegar em 1824. A primeira leva de italianos veio logo após, em 1875.

Depois, por diferentes motivos, vieram mais, a maioria chegando com posses escassas.

Naquela época os habitantes do Rio Grande do Sul eram indígenas Guaranis, Jê e Pampianos.

Com apoio dos então governantes, os imigrantes expulsaram os indígenas que viviam nas áreas que pretendiam ocupar.

Esses territórios ocupados possuíam, na chegada dos primeiros imigrantes, fauna e flora exuberantes.

Hoje a maior parte das florestas foi derrubada e transformada em plantações, muitos rios deixaram de existir, outros tantos estão envenenados e várias espécies de animais encontram-se em extinção, tudo isso em nome do progresso.

Quando chegaram, a maioria "com uma mão na frente e outra atrás", essas pessoas, inclusive meus ancestrais, demonstraram muita gratidão pela oportunidade recebida.

-x-

Nos últimos tempos chegam ao Rio Grande do Sul imigrantes oriundos de outros países, particularmente do Haiti e do Senegal, que deixaram, contra a vontade, seus países de origem, e buscam oportunidades de sobrevivência e de construção de uma nova vida.

Exatamente como fizeram os imigrantes europeus quando aqui chegaram.

E qual a reação dos descendentes de açorianos, alemães e italianos?

Muitos, felizmente, acolhem as pessoas que estão chegando, tentando apoiar no que for possível.

Parcela importante, porém, manifesta reações discriminatórias e de ódio. Esses comportamentos podem ser caracterizados como de racismo e xenofobia.

Parece que alguns descendentes de europeus foram acometidos por uma doença, causada aparentemente por um medo descontrolado do desconhecido, que se traduz em ações desequilibradas.

É muito difícil para mim, quase impossível, aceitar e conviver com esse comportamento doentio.

Omar Rösler
Junho de 2015

segunda-feira, 21 de maio de 2012

IMIGRAÇÃO ALEMÃ (SEMELHANÇAS COM O BRASIL NÃO SÃO COINCIDÊNCIAS)

Fonte desta imagem AQUI.

Alemania ante el espejo de la emigración 

Àngel Ferrero · · · · · 

«Vienen a quitarnos el trabajo», «hay demasiados», «no se integran»... Todo esto se lo he oído decir a los alemanes de los turcos, rusos y españoles, a los españoles de los latinoamericanos, rumanos y árabes y a los árabes de los africanos. La inmigración es las más de las veces una matrioshka donde siempre hay alguien por debajo de ti. O por encima. Que se lo pregunten a los alemanes, que desde hace unas semanas se llevan las manos a la cabeza con las declaraciones de Natalie Rickli, una destacada político del Partido Popular Suizo (SVP). En una cadena de televisión local, Rickli se quejó de que en Suiza hay demasiados alemanes. Ya antes se había descolgado en el diario Sonntags-Blick afirmando que «cuando en las montañas suizas hay solamente Serviertöchter (camareras) alemanas y médicos alemanes que sólo atienden a pacientes alemanes, entonces dejo de sentirme como si estuviera en mi propio país.» Según Rickli, los inmigrantes alemanes suponen una carga para el estado y la sociedad suiza en todos sus aspectos –desde el mercado laboral, las escuelas y las universidades hasta el transporte público y los alquileres– y no sólo desplazan de sus puestos de trabajo a los trabajadores autóctonos, sino también a los en Suiza estimados trabajadores croatas o serbios. «Quien, como alemán, quiera saber qué siente un trabajador emigrante al no ser bien recibido en el extranjero, debería mudarse a Suiza», escribe el respetable semanario Spiegel, y añade: «para ser más exactos, a la zona germanoparlante del país. Allí un nada desdeñable 36% de la población opina que en su hermosa república alpina viven demasiados alemanes.» [1]

Estos trabajadores alemanes que hacen sus maletas para marcharse a Suiza lo hacen buscando, como todos, mejores salarios y condiciones laborales. Son la razón inmediata, probablemente por delante de las tendencias demográficas del país, de la cacareada carencia de mano de obra cualificada que ha atraído en los últimos dos años a miles de ciudadanos españoles, griegos e italianos a Alemania. El empobrecimiento de los países del sur de Europa y Europa oriental, que tensa las relaciones europeas entre centro y periferia, ha servido en última instancia para crear un enorme ejército industrial de reserva dispuesto a aceptar los puestos de trabajo que no quieren desempeñar los alemanes y a hacerlo tanto por peores condiciones laborales –salarios más bajos a cambio de jornadas de trabajo más largas– como por la ausencia, en la práctica, de toda protección sindical.[2] Peor todavía: si los alemanes se ven forzados algún día a retornar de Austria o de Suiza no sólo se encontrarán con que sus anteriores plazas de trabajo han sido ocupadas por otros, sino con un mercado laboral mucho más deteriorado. ¿Y qué lección han aprendido los alemanes de todo esto? Pues absolutamente ninguna. Los alemanes del Este no reciben más que varazos de sus compatriotas del Oeste –el último, el cierre de varias fábricas productoras de placas solares en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, que ha devuelto a la región a una segunda desindustrialización– y una vez más hacen las maletas para encontrar mejor suerte en el Oeste, en lo que supone un flujo migratorio interno silencioso, pero constante. Suficiente tienen con lo suyo como para protestar por los demás. Si éste es el trato entre alemanes, ¿qué les cabe esperar a los extranjeros? Éste es el Modell Deutschland para Europa, versión 2012: a este retorno a la extracción de plusvalía absoluta más cruda, sostenido por un ejército industrial de reserva constantemente desplazándose por Europa –lo que obstaculiza, por supuesto, toda unidad de los trabajadores–, con el que Alemania intenta mantener a toda costa su posición de nación exportadora frente a la creciente competencia de los países emergentes, se interponen sin embargo la complejidad del idioma y la falta de lo que los sociólogos alemanes dan en llamar “una cultura de bienvenida”, producto de la irregular historia del país. En Alemania un emigrante nunca se siente como en casa. Y quizá el objetivo sea precisamente ése: no por casualidad las autoridades de Alemania occidental acuñaron en la década de los cincuenta el término “Gastarbeiter”, que significa, literalmente, “trabajador invitado”. ¿Y qué invitado se queda a vivir para siempre en la casa de su anfitrión?

Si no se solventan estos problemas que se arrastran durante lustros, el resultado amenaza con ser explosivo. Por una parte, la creciente alienación de los países del sur de Europa del proyecto europeo, capitalizado por las élites franco-alemanas para su propio beneficio. Por la otra, una creciente división social en Alemania que viene acompañada de otra segregación, más peligrosa aún si cabe, de tipo racial, tanto en el ámbito educativo y laboral como en el urbano, con la aparición de barrios donde la población de inmigrantes pobres es ya mayoritaria. Y ya sabemos por lo ocurrido en el Reino Unido en los ochenta y en las banlieues francesas en los noventa adónde conducen estos polvorines sociales. La cosa sería ya grave si no fuera porque algunos partidos políticos comienzan a cosquillear peligrosamente la glándula del nacionalismo alemán buscando votos en un sistema de partidos cada vez más fraccionado. Y no sólo, como cabría esperar, la extrema derecha y los conservadores.[3] Entrevistado por el diario Bild, el socialdemócrata Peer Steinbrück se declaró en contra de la expulsión del partido de Thilo Sarrazin por sus tesis racistas basadas en teorías seudocientíficas –«aparte del último capítulo, apenas puede decirse nada en contra de la mayor parte del análisis de Sarrazin»– y añadió que quien emigre a Alemania «debe aportar con su cualificación una plusvalía y no ser una carga [para el Estado]» [4] Si de una virtud no carece Steinbrück ésa es la claridad de expresión. Peer Steinbrück, que fue ministro de Finanzas en el anterior gobierno de Merkel –«el multiculturalismo ha muerto», recuerden–, será probablemente el próximo candidato a la cancillería del SPD, un partido que, si no recuerdo mal, en una ocasión estuvo por algo así como el socialismo e incluso mucho antes por el socialismo sin más.

Alemania, ¿tierra de emigrantes?

Por eso acaso convenga recuperar un artículo de Michael Bodemann aparecido el otoño pasado en el Blätter für deutsche und internationale Politik sobre los emigrantes alemanes en Estados Unidos que mereció mayor atención y que es –o debería de ser– una llamada a la humildad. [5]

Como su autor recuerda al comienzo del artículo, en los siglo XVIII y XIX los alemanes llegaron a constituir en algunas zonas de los EE.UU. la comunidad de inmigrantes más numerosa, lo que generó el rechazo frontal de los colonos anglosajones. Así, a mediados de la década de los cincuenta del siglo XVIII, la administración y la iglesia de Pensilvania exigió –pero no consiguió– el establecimiento de matrimonios forzosos entre alemanes y anglosajones así como la prohibición de hablar el alemán en público. Los mismísimos Founding Fathers Thomas Jefferson y James Madison temían que la religión y el régimen absolutista del que procedían los alemanes acabase suponiendo una amenaza a la neonata república estadounidense. Benjamin Franklin fue más lejos todavía y afirmó en una carta que «quienes llegan hasta aquí son por lo general del tipo más ignaro y estúpido de su propia nación... y dado que pocos de los ingleses entienden el idioma alemán, no pueden dirigírseles desde la prensa o el púlpito, haciendo prácticamente imposible eliminar los prejuicios que pudieran ocuparles... No estando acostumbrados a la libertad, no saben hacer un uso modesto de la misma... Aún recuerdo cuando modestamente declinaron toda intromisión en nuestras elecciones, pero ahora llegan en masa, y traen a todos consigo, excepto en uno o dos condados... En pocas palabras, el flujo de su importación debería dirigirse de ésta a otras colonias, como Ud. juiciosamente propone, pues de lo contrario pronto nos superarán en número de tal modo que todas las ventajas que tenemos no seremos en mi opinión capaces de preservarlas, sea nuestro lenguaje, e incluso nuestro gobierno.» Y en otro lugar, y en tonos abiertamente racistas, se preguntaba: «Por qué Pensilvania, fundada por los ingleses, debería convertirse en una colonia de extranjeros, que dentro de poco serán tan numerosos que nos germanizarán en vez de anglificarlos nosotros a ellos, y que nunca adoptarán nuestro idioma y costumbres como no pueden adquirir nuestra complexión física. Lo que me lleva al siguiente comentario: que el número de gente puramente blanca en el mundo es proporcionalmente muy pequeño. Toda África es negra o morena (tawny). Asia principalmente morena. América (excluyendo a los recién llegados) también lo es por completo. Y en Europa, los españoles, italianos, franceses, rusos y suecos son por lo general lo que denominados de complexión atezada (swarthy); como también lo son los alemanes, con la salvedad de los sajones, quienes, junto con los ingleses, constituyen el cuerpo principal de gente blanca sobre la faz de la Tierra.» [6] Tal era el miedo a la presencia de los alemanes que, hasta el día de hoy, EE.UU. carece de lengua oficial, pues se temía que cualquier votación condujese a la victoria del alemán –un idioma que, por lo demás, unía a los inmigrantes alemanes, austriacos y suizos independientemente de su confesión religiosa (protestante, católica o judía)– por encima del inglés.

El primer flujo migratorio, del siglo XVII hasta 1815, se compuso de menonitas, huteritas y otras confesiones anabaptistas perseguidas en Europa, y dejó paso según Bodemann a un segundo período que se extiende desde el Congreso de Viena de 1815 hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial. Durante este período fueron los exiliados de la fracasada Revolución de marzo de 1848 quienes dejaron una mayor huella en los Estados Unidos. Los alemanes, escribe Bodemann, «se concentraban en “Little Germanies”, como ocurrió en Nueva York, Milkwaukee, Baltimore, St. Louis y Filadelfia. En Chicago, entre 1850 y 1914, entre el 25 y el 30% de la población era de origen alemán.»

Durante todo este espacio de tiempo los alemanes constituyeron lo que hoy se conoce como una “sociedad paralela”: «Los inmigrantes, también en la segunda generación, seguían hablando alemán, leyendo periódicos alemanes, llevando a sus hijos a escuelas alemanas, atendiendo misa en lengua alemana, celebrando festividades alemanas, acudiendo los fines de semana durante el verano a los Biergarten y en invierno consumían su tiempo, en una economía comunitaria, en sus propios clubes de caza, sociedades obreras o coros y teatros en lengua alemana.» Sus costumbres siguieron siendo durante mucho tiempo –por extraño que nos parezca ahora, cuando los conservadores creen haber fundido la diversidad cultural europea en las supuestas “raíces cristianas” (o incluso “judeocristianas”) de Europa– ajenas a la población estadounidense. Así, mientras para los puritanos era «el domingo un día de reflexión, de recogimiento en la parroquia y en el hogar, para los alemanes, independientemente de si eran protestantes, católicos o socialistas, era un día para pasar con la familia haciendo picnic o en los Biergärten, con cerveza y canciones.» Tanto rechazo generaban los alemanes que «la contratación de alemanes fue percibida como un signo de deslealtad en la joven nación de orientación anglosajona, y en algunos lugares se intentó por medio de la legislación obstaculizar la apertura y el funcionamiento de las escuelas alemanas.» Los alemanes fueron, junto a los irlandeses, el grupo étnico más discriminado en Estados Unidos. Una noticia del Christian Examiner de 1851 comenzaba con la siguiente advertencia apocalíptica: «dos razas han aparecido para desafiar el predominio de los ingleses […] hablamos por supuesto de los irlandeses y de los alemanes.»

La población anglosajona miraba con inquietud y desconfianza a los recién llegados. ¿Era su intención como súbditos del káiser fundar un imperium in imperio en los Estados Unidos? ¿O traían consigo algo todavía peor? Michael Bodemann recuerda que «en torno a 1850 [los alemanes] constituían más del 80% de la fuerza de trabajo, y aún en 1900 dos tercios de la misma.» De los ocho acusados en los sucesos de Haymarket en Chicago –el origen de la celebración del Primero de Mayo–, por ejemplo, seis eran de origen alemán y los carteles llamando a la manifestación se imprimieron en inglés y en alemán. El Chicago Tribune publicó la siguiente y reveladora crónica: «los más entusiastas de entre el público eran los alemanes. Entre sus filas había igualmente un enorme número de polacos y bohemios (Böhmisch), junto a personas de aspecto estadounidense que se acercaron a observar qué ocurría.» A lo que Bodemann comenta con acierto: «alemanes como participantes entusiastas, americanos como espectadores pasivos. Aquí vemos cómo se alza el dedo acusador que dice: “como inmigrantes no anglosajones estáis obligados a ateneros a las normas estadounidenses existentes, y vuestro socialismo no pertenece a ellas.»

Los germano-americanos fueron obligados a asimilarse por completo y renunciar a su identidad en la Primera Guerra Mundial, aprovechando las hostilidades con el Segundo Imperio que desataron una oleada de germanofobia por todo el país. Del sentimiento como tales –a diferencia de afroamericanos, asiático-americanos, etc.– no queda ni rastro. Pero por otra parte, su tradición cultural enriqueció la cultura estadounidense (cuyo melting pot es, sin duda, el producto más valioso): las icónicas hamburguesa y hot dog –o, si lo prefieren, frankfurts o wieners– son, como no es difícil deducir, de origen alemán, como lo son el abeto navideño o Santa Claus. Los alemanes trajeron consigo la cerveza, una bebida que favorece el consumo social frente al individualista whisky. «Hoy –concluye Bodemann– nos planteamos la cuestión de si el pasado germano-americano en la época de la Primera Guerra Mundial es un espejo de nuestro propio futuro en Alemania o si la sociedad alemana –como ocurrió, al menos parcialmente, en los Estados Unidos antes de la Primera Guerra Mundial– está dispuesta a seguir aceptando el multiculturalismo.»

Alemania se mira ante el espejo de la emigración y no se reconoce.

Notas:

[1] “Schweiz: SVP-Politikerin Rickli sieht Masse der Deutsche als Problem”, Spiegel, 29 de abril de 2012. [2] Jörn Boewe, “El nuevo ejército industrial de reserva”, Sin Permiso, 24 de julio de 2011. [3] A comienzos del mes de marzo la ministra Ursula von der Leyen anunciaba la exclusión de las ayudas Hartz-IV para los ciudadanos de 14 países de Europa, Noruega, Islandia y Turquía que no hayan trabajado en Alemania. Véase: “Arbeitsmarkt: Regierung will Hartz-IV für EU-Zuwanderer stoppen”, Spiegel, 9 de marzo de 2012; Rafael Poch, “Alemania se vacuna contra la emigración oportunista del sur de Europa”, La Vanguardia, 10 de marzo de 2012. [4] “Steinbrück gegen Auschluss von Sarrazin aus der SPD”, Bild, 10 de febrero de 2011. [5] Michael Bodemann, “Der deutsch-amerikanische Bindestrich. Eine Lektion in Multikulti aus der Geschichte der USA”, Blätter für deutsche und internationale Politik, n. 7/2011, 111-120. [6] “Ben Franklin on 'Stupid, Swarthy Germans'”, Dialog International, 5 de febrero de 2008.

Àngel Ferrero es miembro del Comité de Redacción de SinPermiso.


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quinta-feira, 13 de janeiro de 2011

Del terrorismo blanco

Por Juan Gelman, para Página/12
 
La Casa Blanca lleva “el combate al terrorismo” a lejanos rincones del planeta, pero poco se ocupa del que actúa en el país que gobierna. No es precisamente Al Qaida: se trata de un terrorismo de blancos que no creen en el Islam. El desequilibrado que provocó la matanza de Tucson nació antes que el Tea Party. Esto no quita que el clima racista y antiinmigración que se acentúa en EE.UU. favorezca la explosión de locuras latentes. El Ku Klux Klan comenzó a empollar el huevo de la serpiente hace 145 años.

Los practicantes del supremacismo blanco creen en la superioridad de la raza aria y en la necesidad de limpiar el territorio estadounidense de afroamericanos, indios, mulatos, mestizos y extranjeros. Se entrenan militarmente y el número de sus distintas organizaciones se duplicó con creces en el último decenio: un estudio de la Conferencia del Fondo de Educación de los Derechos Civiles (Lccref, por su sigla en inglés) revela que la cantidad de esos grupos aumentó un 54 por ciento en el período 2000-2009 (www.investigativevoice.com, 30-8-09).

La investigación subraya que, según estadísticas del FBI de los crímenes violentos perpetrados en EE.UU. por algún tipo de discriminación en el 2007, el 51 por ciento se debió al odio racial, un 18,4 por ciento a motivos religiosos, un 16,6 a la orientación sexual del agredido o agredida y un 13,2 por ciento a razones étnicas. Dicho de otra manera: la mayoría de las víctimas fueron afroamericanos, luego islamitas, después gays y lesbianas, por último asiáticos. Un cuadro nada halagador para cualquier sociedad.

Los nombres de los círculos supremacistas hablan por sí solos: Resistencia Aria Blanca, Naciones Arias, Poder Blanco, 88 (traducción numeral de la H, octava letra del alfabeto, por “Heil Hitler”), 311 (la K es la onceava letra del alfabeto, y esta denominación la triplica por “Ku Klux Klan”), Ejército Republicano Ario, Asamblea de Soldados Cristianos. Los crímenes políticos y por discriminación, así como las amenazas de muerte, aumentaron a un nivel sin precedente desde la elección de Obama. “Las milicias de extrema derecha se extienden por varios estados y las elevadas tasas de desocupación han incrementado el odio contra las minorías raciales y los nuevos inmigrantes” (www.democracynow.org, 11-6-10). El Tea Party contribuye no poco a ese fenómeno.

Dos años antes de la matanza de Tucson, la Oficina de Inteligencia y Evaluación del Departamento de Seguridad Interior alertó sobre el “mayor reclutamiento y radicalización de extrema derecha” que se percibía en el país. El informe subrayaba que “las pequeñas células que abrazan una ideología violenta y extremista de derecha son la amenaza terrorista local más peligrosa en EE.UU.”. En el 2008, el FBI había registrado que veteranos de las guerras de Irak y Afganistán sumaban a esos grupos (www.fas.org, 7-4-09).

Los líderes republicanos calificaron el informe de maniobra política del gobierno. Uno de sus críticos más encarnizados fue el representante y actual vocero de la Cámara, John Boehner. Esto no le impidió guardar el debido minuto de silencio en homenaje a las víctimas de Tucson. El Tea Party también condenó la matanza, aunque tuvo la necesidad de especificar que el asesino no pertenecía al movimiento. ¿Sería una expresión de la oscura conciencia de su responsabilidad ideológica y política en la matanza?

Antecedentes inmediatos del terrorismo blanco había bastantes. El 31 de mayo del 2009, el Dr. George Tiller era asesinado en Wichita, Kansas, en el atrio de la iglesia que solía frecuentar (www.nytimes.com, 1-6-09). Practicaba el aborto y ya había sido víctima de un atentado a tiros que le hirió las dos piernas y de una bomba que estalló en su clínica. Troy Newman, presidente de la agrupación antiabortista Operación Rescate con sede en Wichita, precisamente, censuró la acción y se apresuró a decir que su organización trabajaba por sus fines de manera no violenta. Pero algunos recordaron que Scott Roeder, el asesino, tenía contactos con el grupo y Mr. Newman se vio obligado a declarar que aquél no era “ni un amigo, ni un contribuyente, ni un voluntario”. Una explicación más detallada que la del Tea Party.

El 12 de enero del 2010 fue detenido en Oklahoma el ex infante de Marina Charles Dyer, acusado de violar a una menor y de poseer diversas armas sin autorización, entre otras, un lanzagranadas Colt M-203 de 40 milímetros (//tpmmuckraker.talkingspointmemo.com, 30-3-10). Dyer es miembro de Oath Keepers, un cónclave de ex militares y ex policías que se opone terminantemente a que el gobierno imponga a los civiles cualquier limitación a tener armas. Un video muestra a Dyer en una reunión del Tea Party organizada en apoyo de Oath Keepers (//crooksandliars.com, 6-9-10). En este caso, el movimiento de la Palin no estimó necesario desvincularse del marine.

En tanto, el republicano Peter King, presidente del Comité de Seguridad Interior de la Cámara de Representantes, anunció que convocará audiencias para tratar “la radicalización de la comunidad estadounidense musulmana”. Hay que buscar contrapesos a la matanza de Tucson.

quarta-feira, 12 de janeiro de 2011

Prefeito italiano abre porta para refugiados e revitaliza vilarejo

RIACE
Lucy Ash

O prefeito de uma pequena cidade italiana criou um programa que não apenas está impedindo o êxodo em massa que ameaçava o futuro do vilarejo como também vem gerando empregos e oferecendo uma resposta para o problema dos refugiados que desembarcam constantemente nas praias italianas.

A cidade de Riace, nas encostas de uma montanha de onde se avista o mar Jônico, tem 1,7 mil habitantes. Ela fica na Calábria, uma das regiões mais pobres da Itália e palco, no ano passado, de uma revolta motivada por tensões raciais.

Em janeiro de 2010, dezenas de manifestantes e policiais ficaram feridos na cidade de Rosarno, próxima de Riace, após um grupo de jovens brancos ter disparado rifles de ar contra africanos que trabalhavam em um campo no local.

Em Riace, no entanto, imigrantes são mais do que bem-vindos: eles são incentivados a ir morar na cidade e participar do esquema que o prefeito Domenico Lucano criou para eles.

Círculo Virtuoso

Mais de 200 refugiados de doze países africanos trabalham e vivem na cidade junto aos moradores locais.
Várias casas, abandonadas durante décadas, hoje funcionam como ateliês de artesanato ou moradias para os refugiados.

A escola local foi reaberta e hoje é frequentada pelos filhos dos refugiados.

As vozes das crianças ecoam na praça e entre as paredes e os arcos medievais da cidade. O som vem do belo Palazzo Pinnaro, reformado recentemente.

Na sala de aula, meninos e meninas da Somália, Albânia, Iraque e outros países recitam um poema italiano. Algumas tropeçam nas palavras, outras já estão fluentes.

Domenico Lucano, ex-professor escolar, disse que as crianças são rápidas. "Em cinco ou seis meses já ficam fluentes", disse o prefeito, que, como candidato de uma coalizão cívica - sem ligações com partidos -, foi eleito pela primeira vez em 2004 e reeleito em 2009.

"Eles me deixam orgulhoso e me dão esperança de que esse lugar tenha um futuro. Em 2000, nossa escola foi fechada porque tínhamos tão poucos alunos. Hoje ela está florescendo".

Lucano vem atraindo atenção internacional. Recentemente, alcançou o terceiro lugar em uma competição que elegeu o melhor prefeito do mundo.

Hoje ele chama sua cidade de Citta Futura - ou Cidade do Futuro.

E conta que tudo começou há 12 anos, quando ele - na época professor - viu um grupo de refugiados curdos desembarcando na praia próxima da cidade.

No início, Lucano ajudou a arranjar abrigo para eles. Seis anos mais tarde, quando foi eleito prefeito, pôde fazer mais pelos refugiados e pelo vilarejo que vinha sendo aos poucos abandonado.

"Isto aqui era uma cidade fantasma quando aquele barco chegou", diz o prefeito.

Vidas Transformadas

Em uma casa em uma ruela estreita, uma jovem chamada Lubaba fabrica ornamentos de vidro.

Separada de seus pais no conflito entre a Etiópia e a Eritreia, ela sofreu abuso quando trabalhava como empregada em Addis Abeba e acabou fugindo para a Itália.

Lubaba chegou grávida em um pequeno barco que carregava 250 pessoas. "A viagem foi horrível. Estávamos amassados como sardinhas e o mar estava revolto. Eu tinha muita sede mas não havia nada para beber".

Hoje, ela diz, sua vida foi transformada.

O programa criado por Lucano também impediu que moradores locais deixassem o vilarejo.

Sentada do outro lado da mesa, a italiana Irene também trabalha com vidro. Ela conta que a maioria dos seus amigos e parentes seguiu para o norte à procura de empregos.

Ela, no entanto, conseguiu um trabalho de meio-período na oficina de vidro e na loja onde os produtos são vendidos aos turistas.

Irena é uma entre 13 habitantes de Riace que recebem um salário de 700 euros por mês graças ao programa de integração.

O governo italiano paga cerca de 20 euros por dia para cada refugiado. O dinheiro cobre acomodação, alimento, despesas médicas, treinamento profissional e educação para as crianças.

Lucano argumenta que, nesses tempos de crise, o governo está fazendo um ótimo negócio. O prefeito calcula que seu programa custe quase quatro vezes mais barato do que manter refugiados em centros de detenção.

'Intimidação'

Mas nem todos aprovam o projeto do prefeito.

Lucano aponta para dois buracos feitos por tiros de revólver em uma porta de vidro.

Segundo ele, são evidências de intimidação por parte da máfia calabresa, a poderosa Ndrangheta.

O prefeito diz que a máfia não gosta do modelo de integração criado por ele porque o programa funciona e coloca em cheque o controle da organização sobre a região.

"Não vamos ser intimidados", ele diz. "Há muitas coisas em jogo".

quarta-feira, 1 de dezembro de 2010

República Tcheca faz testes de homossexualidade em exilados


A Agência dos Direitos Fundamentais da União Europeia (FRA, na sigla em inglês) denunciou nesta terça-feira a República Tcheca por realizar testes para comprovar a homossexualidade dos homens que deixam seus países com o argumento de serem perseguidos por sua orientação sexual.

Com o aviso prévio do exilado, o teste realizado por um sexólogo e por um psicólogo é aplicado para comprovar se o homossexual reage diante de imagens de material pornográfico heterossexual, explicou a própria agência.

A informação foi divulgada em um relatório sobre discriminação sexual que a FRA apresentou nesta terça-feira no Parlamento Europeu.

Segundo a agência, o teste é realizado apenas quando há dúvidas sobre a orientação sexual de quem denunciou a perseguição.

Como muitos países perseguem a homossexualidade mas não a proibem por leis nacionais, surgem dúvidas nos gabinetes de exílio na hora de conceder a proteção internacional nestes casos.

A FRA considerou que esse exame "é particularmente inadequado" para os exilados porque "muitos deles podem ter sido vítimas de abusos sexuais e sofrerem com esse tipo de técnica".

Por outro lado, a agência também duvida que o teste seja realizado "com prévio consentimento", além de declarar que tem "uma credibilidade questionável e totalmente ineficaz no caso dos bissexuais".

O mecanismo é a revelação mais surpreendente do relatório sobre homofobia da FRA, que conclui que desde o estudo anterior, em 2008, "não mudou nada ou muito pouco" no que se refere à redução da discriminação sexual.

"Embora um maior número de países avançou no reconhecimento das uniões do mesmo sexo, vários outros seguem negando esse direito apesar das implicações que isso tem para as liberdades individuais", afirmou no relatório o diretor da FRA, Morten Kjaerum.

Nos dois últimos anos, Irlanda, França, Portugal e Suécia avançaram na luta contra o preconceito, enquanto Romênia, Bulgária e Estônia proibiram expressamente as uniões homossexuais.

Terra

terça-feira, 24 de agosto de 2010

El Consejo de Europa se muestra "profundamente preocupado" por el trato a los gitanos en Francia

Una familia gitana rumana sale del aeropuerto de Bucarest (Rumanía), tras la repatriación desde Francia:

La Vanguardia

La Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI, por sus siglas en inglés) está "profundamente preocupada por el trato que reciben actualmente los inmigrantes gitanos en Francia", según ha hecho saber en un comunicado este organismo dependiente del Consejo de Europa, advirtiendo de que las expulsiones no son una "respuesta duradera".

En un informe publicado en junio pasado, la ECRI ya había pedido a las autoridades francesas que "combatieran las actitudes racistas y la hostilidad de la población mayoritaria contra esta comunidad". En opinión del organismo, las declaraciones recientes por políticos y responsables gubernamentales ha contribuido a "estigmatizar a los inmigrantes gitanos", a los que "se considera responsables colectivamente de delitos criminales". "La ECRI no puede sino mostrar su decepción por este hecho negativo", afirma el comunicado.

Pese a que en 2005 la ECRI ya había recomendado a Francia que garantizar los derechos sociales de los gitanos a vivienda, sanidad y educación, "en 2010 estas personas todavía viven en condiciones miserables en campamentos improvisados". "Una política basa en las expulsiones y los 'incentivos' para abandonar Francia, incluso asumiendo que se cumplen los estándares pertinentes en materia de Derechos Humanos, no puede aportar una solución duradera", ha advertido este organismo europeo, independiente de la UE.

"Aunque Francia puede imponer controles de seguridad de acuerdo con sus obligaciones internacionales, la ECRI desea recordar que los ciudadanos de la UE tiene el derecho de estar en territorio francés por determinados periodos de tiempo y a regresar allí", subraya el comunicado, recalcando que "en estas circunstancias, Francia debería buscar soluciones sostenibles en cooperación con los estados socios y las instituciones".

Por último, incide en que el sentimiento antigitano "es una forma particular de racismo y debería ser combatido de forma efectiva en todos los países europeos". "Las políticas gubernamentales o las propuestas legislativas que están basadas en la discriminación sobre bases étnicas son intolerables y van contra las obligaciones legales vinculantes de todos los estados miembros del Consejo de Europa", concluye la ECRI.

terça-feira, 8 de junho de 2010

Un desierto donde los oasis son seres humanos

Vista do deserto de Sonora:

"Lo que hace bello al Sáhara es que esconde pozos en algún lugar", afirma Antoine de Saint-Exupéry en uno de los libros más emocionantes escritos nunca sobre el desierto, Tierra de hombres. El poder de esta frase del autor de El principito, que pasó por la terrible sensación de estar perdido en la nada, es que es una metáfora de la vida, que esconde pozos inesperados y por eso la gente sigue luchando sin rendirse, pero también es una certera descripción del desierto: es soportable porque en algún lugar habrá agua. Pero en el desierto de Sonora, entre México y Estados Unidos, que cada día cruzan cientos de personas que se juegan la vida en busca de una existencia mejor, los pozos han sido creados por los seres humanos.

En este territorio dominado por el polvo y el calor, plagado de serpientes de cascabel, con la Patrulla Fronteriza estadounidense empleándose día y noche en la búsqueda de inmigrantes sin papeles que llegan Arizona todos los días desde México, no hay oasis como en el Sáhara. Es un desierto que en algunos momentos resulta paradójicamente verde, porque esconde inmensos acuíferos bajo tierra, pero los pozos son muy escasos. Y, en los últimos diez años, han muerto en él 1.755 personas.

Por eso, organizaciones como Humane Borders -Fronteras compasivas o Los Samaritanos, se dedican a mantener oasis en el desierto. Son bidones de agua, que rellenan periódicamente, balizados con una bandera azul. Sin embargo, muchas veces sufren diferentes formas de vandalismo: a veces tirotean los depósitos de agua, otras arrancan la bandera, otras roban los bidones o los vacían. Algunos dueños de ranchos colaboran y tienen depósitos en su terreno, pero otros han declarado la guerra a los sin papeles. Durante un recorrido por el desierto para comprobar cuatro puntos, uno de ellos ha sido destrozado (se llevaron los bidones), en otro falta la bandera y dos están intactos y han sido utilizados.

Gary y Hall, dos voluntarios jubilados que colaboran con Humane Borders, explican que existe un acuerdo tácito con la Patrulla Fronteriza para que no utilicen los pozos como lugares para atrapar los inmigrantes sin documentos. Y que lo respetan. Explican que los bidones azules están situados en lugares estratégicos, en los caminos invisibles -como aquellos Trazos de la canción de los aborígenes australianos sobre los que escribió Bruce Chatwin- que van dejando los inmigrantes: un sendero en mitad de unos montes, la vía del ferrocarril, el lecho seco de un río.

"Son las ocho de la mañana y el calor no ha hecho más que empezar" explica Gary, un jubilado de San Francisco, instalado en Tucson, la principal ciudad del sur de Arizona, y que colabora con Humane Borders desde 2002. "Nos separan ocho millas de la frontera, resulta difícil imaginar subir y bajar todos esos montes caminando y escondiéndose", prosigue. La presencia de la Patrulla Fronteriza es constante, patrullando, en controles o también con un autobús aparcado en el que van recluyendo a los sin papeles que capturan para llevarlos a la frontera o a un centro de detención.

Cruzar no resulta nada fácil y sin embargo lo consiguen: cada día son atrapados entre 60 y 80 caminantes, pero se calcula que entre 600 y 800 lo logran. Y las cifras en verano bajan mucho: entre noviembre y marzo cruzan unas 1.500 personas al día. "Aunque en los últimos tiempos ha descendido mucho el número de personas que tratan de hacer el camino", explica Hall, quien cree que es mucho más por la crisis (hay menos trabajo por el que merezca la pena arriesgar la deportación, la cárcel o la vida) que por la ley SB 1070, que comenzará a aplicarse en Arizona a partir del 29 de julio y que permitirá a la policía pedir la documentación a cualquiera que pueda parecer que está en situación irregular en EE UU. La ley ha provocado un debate nacional y una movilización sin precedentes de los hispanos (que forman el 31% de los seis millones de habitantes de este Estado, que tiene unos 460.000 indocumentados, la mayoría mexicanos).

"Este es territorio de los minuteman, siempre que venimos nos encontramos algún destrozo", afirma Hall. Y acierta. Los minuteman son grupos ultras de los estados fronterizos que se han establecido como milicia y se dedican a patrullar la frontera por su cuenta. En Arizona se disolvieron hace dos meses porque empezaban a ser un problema serio de seguridad. Su nombre viene de los patriotas que, durante la guerra de independencia, lucharon como guerrilleros contra los ingleses. "Lo peor es que creen que están salvando este país", comenta Gary. La entrada a un territorio donde tienen simpatizantes se nota porque se atraviesa un puente decorado con infinidad de banderas estadounidenses y también porque la baliza que señala la presencia de los bidones ha desaparecido. Pero Gary y Hall llevan otra de repuesto en su camioneta. Y el desierto de Sonora seguirá escondiendo pozos y esperanzas pero también tragedias.

El País

quarta-feira, 5 de maio de 2010

XENOFOBIA

Clique na imagem para ampliar:


(xe.no.fo. bi.a)
sf.

1. Aversão a pessoas e coisas estrangeiras; XENOFOBISMO

2. Antipatia, desconfiança, temor ou rejeição por pessoas estranhas a seu meio ou pelo que é incomum.

[F.: xen(o)- + - fobia. Ant. ger.: xenofilia.]

Obrigado, Elis.

segunda-feira, 28 de setembro de 2009

Banda Rotfront reflete o "som da emigração"


O disco "Emigrantski Raggamuffin" é o primeiro da banda de formação multiétnica Rotfront, que se formou em Berlim, mas faz um som difícil de ser rotulado tanto geográfica quanto musicalmente.

A banda Rotfront é uma formação multicultural por excelência, criada em Berlim por músicos que se conheceram há cinco anos no contexto da Russendisko, club organizado pelo escritor e promoter cultural Wladimir Kaminer. Por mais que não faça, ele próprio, parte da banda, Kaminer, figura popular na capital alemã, marca sua presença no disco Emigrantski Raggamuffin.

O álbum abre com sua voz citando o trecho de um guia de viagem, que recomenda a cada turista hastear sua bandeira pessoal no alto do Reichstag e conquistar a cidade à sua maneira. Algo que ele próprio, Kaminer, já fez, afinal, sua Russendisko e seus livros conquistaram há muito Berlim, sendo conhecidos praticamente em toda a Alemanha.

Mas no Rotfront não é ele quem dá as ordens, mas Yuriy Gurzhy e Simon Wahorn, os dois únicos membros pertencentes à formação original da banda e que permanecem até hoje. Os outros, lembra Gurzhy, não foram derrubados pela vodka, mas simplesmente seguiram outros rumos.

Ao lado de Kaminer, Gurzhy é a outra metade por trás da noite Russendisko, enquanto Wahorn é o criador da noite HungaroGroovers Soundsystem.

Geograficamente deslocados

O Rotfront se reúne em um pequeno escritório situado no bairro Prenzlauer Berg, em Berlim. De lá, são coordenadas as atividades da banda. A participação de músicos de diversos cantos do mundo é uma constante no som do grupo, que não é fácil de ser rotulado, embora o ska e o reggae se destaquem. Yuriy Gurzhy vem da Ucrânia e Simon Wahorn da Hungria. O restante da banda varia muito e, com isso, também as influências do grupo.

As letras das canções refletem esse caráter multiétnico, já que cada membro traz um pouco de sua própria origem e experiência. Para se comunicar, a língua franca é o alemão. Mas nada é planejado neste coletivo, garante Gurzhy. Pelo contrário, a espontaneidade e a descontração parecem ser os elementos propulsores do Rotfront, que não hesita em intercalar versões reggae do folclore do Leste Europeu com covers de músicas pop alemãs da atualidade.

Emigrar é um estilo de vida

A sociedade multicultural em si não é abordada diretamente na música do grupo, embora as condições em que imigrantes vivem na Alemanha se reflitam nas letras através de temas como saudade de casa ou dores de amor, entre outros. "Vendo por um lado positivo, viemos de países onde não vivemos mais e nos sentimos em casa aqui na Alemanha, ou seja, temos duas pátrias. Em momentos de depressão, a gente pensa que não tem mais casa, pois deixamos nosso país e não chegamos a lugar nenhum", explica Gurzhy.

Para o guitarrista e cantor Simon Wahorn, ser um emigrante voluntário é algo que vai além de simples aventura e curiosidade. Segundo ele, esse é um verdadeiro estilo de vida, que se torna cada vez mais frequente. Para quem duvida, cada CD do Rotfront traz um passaporte no encarte, que concede a quem ouve a cidadania da República Emigrantski.

Autor: Luigi Lauer (rr)
Revisão: Soraia Vilela

DW

quarta-feira, 5 de agosto de 2009

Intelectuais italianos a favor dos imigrantes


Intelectuais italianos, liderados por Dario Fo, Antonio Tabucchi, Andrea Camillieri, Giani Amelio, Dacia Maraini, Wu Ming e 34 outros mil, lançaram manifesto na defesa dos imigrantes: "Em virtude de uma decisão política, vinda de uma maioria efêmera, as crianças nascidas de mulheres estrangeiras em situação irregular serão durante toda as suas vidas filhos de ninguém. Elas serão tiradas de suas mães e colocadas nas mãos do Estado. Nem o fascismo foi tão longe".

Emir Sader, para Carta Maior

O Senado italiano aprovou a uma lei sobre segurança e a imigração, que cria o delito de imigração clandestina passível de uma multa de até 10 mil euros além da expulsão imediata. A estadia nos centros de detenção para estrangeiros em situação considerada irregular poderá chegar a 6 meses, ao invés dos 2 meses de hoje.

A nova lei torna obrigatória a apresentação de uma permissão de estadia ou de um passaporte para declarar o nascimento de uma criança para seu registro civil. A lei visa principalmente cerca de 500 mil mulheres imigrantes que trabalham como empregadas domésticas.

Intelectuais italianos, liderados por Dario Fo, Antonio Tabucchi, Andrea Camillieri, Giani Amelio, Dacia Maraini, Wu Ming e 34 outros mil, lançaram manifesto na defesa dos imigrantes:

“À cultura democrática européia e aos jornais que a expressam:

As coisas que acontecem na Itália sempre tiveram, para o bem e para o mal, uma influência extraordinária sobre toda a sociedade européia, desde o Renascimento italiano até a era do fascismo. Mas essas coisas nem sempre foram conhecidas a tempo.

Neste momento os jornais europeus estão muito atentos a alguns aspectos da crise que afeta o nosso país. Nós estimamos, no entanto, que é dever de todos nós que vivemos na Itália atrair a atenção da opinião pública européia sobre outros aspectos ignorados. Trata-se de certas iniciativas políticas e legislativas italianas que, se não logramos nos contrapor-nos a elas, arriscam de desfigurar a fisionomia da Europa e fazer recuar a causa dos direitos humanos no mundo inteiro.

O governo Berlusconi, invocando a segurança, impôs ao Parlamento, sobre o qual ele exerce um controle absoluto, a adoção de medidas discriminatórias em relação em relação aos imigrantes como as que vimos na Europa desde a época das leis raciais.

O objeto passivo da discriminação mudou. Não se trata mais dos judeus, mas dos imigrantes em situação irregular , isto é, centenas de milhares de pessoas. As disposições previstas pelas leis raciais, como a proibição dos casamentos mistos, não mudaram. Por essa proibição, impede-se, por critérios de nacionalidade, o exercício de um direito fundamental, como é o de se casar sem interdições de tipo étnico ou religioso. Um direito fundamental que se tira não apenas de estrangeiros, mas também de italianos.

Por uma disposição que afeta ainda mais a dignidade humana, introduziu-se a proibição das mulheres estrangeiras em situação irregular de declarar as crianças a que elas deram à luz. Assim, em virtude de uma decisão política, vinda de uma maioria efêmera, as crianças nascidas de mulheres estrangeiras em situação irregular serão durante toda as suas vidas filhos de ninguém. Elas serão tiradas de suas mães e colocadas nas mãos do Estado. Nem o fascismo foi tão longe. As leis raciais instauradas por esse regime em 1938 não privavam as mães judias de seus filhos, nem as obrigava a abortar para evitar que tenham confiscadas suas crianças pelo Estado.

Nós não nos dirigiríamos à opinião pública européia se a gravidade dessas medidas não fosse tal que ela supera as fronteiras nacionais e não exigisse uma reação responsável de todas as pessoas que acreditam em um humanismo comum. A Europa não pode aceitar que um dos seus países fundadores retroceda a um nível primitivo de vida em comum, em contradição com as leis internacionais assim como com as garantias e a cultura jurídica sobre as que se fundamenta a construção política européia.
É do interesse – e tem a ver também com a honra – de todos nós europeus que isso não aconteça.

A cultura democrática européia deve tomar consciência da patologia que vem da Itália e se mobilizar para impedir que isso se expanda pela Europa.
Cada um de nós deve escolher a melhor forma de se manifestar e de se fazer valer sua oposição.”

domingo, 22 de março de 2009

Organizações de ajuda humanitária alertam para grave situação em Lampedusa


O governo italiano quer criar um centro de deportação de estrangeiros na remota ilha de Lampedusa, onde embarcações de refugiados africanos deverão permanecer por até seis meses. Um projeto que vem sendo muito criticado.

A situação nos dois campos de refugiados de Lampedusa é tensa. As pessoas vivem num espaço físico extremamente reduzido, numa atmosfera permeada pela insegurança, pelo medo e pelo tédio, o que leva automaticamente à agressão. Nenhum dos dois campos foi projetado para abrigar tanta gente por tanto tempo.

Diante desta situação, o Alto Comissariado das Nações Unidas para Refugiados (UNHCR), a Cruz Vermelha italiana, a Organização Internacional para Migração (IOM) e a organização de ajuda humanitária Save the Children enviaram uma severa nota de protesto ao ministro italiano do Interior, Roberto Maroni.

Revogação de um projeto europeu?

De início, os refugiados eram mantidos em Lampedusa por apenas alguns dias, onde eram primeiramente recebidos, para serem então enviados a alojamentos na Sicília e nas regiões continentais da Itália. Dali, podiam facilmente desaparecer e cair na clandestinidade. É exatamente isso que o governo italiano afirma que pretende evitar.

"Dizemos claramente que qualquer espécie de alojamento permanente em Lampedusa é extramente difícil. Quando, em janeiro, todo o transporte que sai da ilha foi interrompido, as condições de vida para os migrantes se tornaram absolutamente insuportáveis", diz Barbara Molinario, do UNHCR. Naquele momento, havia 1800 pessoas encurraladas no campo central de refugiados da ilha, um espaço que é capaz de alojar, por um curto espaço de tempo, apenas 800 pessoas."

"Queremos, por isso, acentuar abertamente que o modelo antigo era exemplar: acolhíamos os migrantes, prestando ajuda e informando as pessoas a respeito de seus direitos, para então transferi-las para centros maiores, nos quais há estruturas adequadas", diz Molinario.

Controle de "fluxo migratório"

O modelo antigo de abrigo de refugiados em Lampedusa, financiado pela União Europeia, tinha realmente um caráter exemplar. Organizações de ajuda humanitária e autoridades governamentais italianas pretendiam testar, através de um projeto especial, como o "fluxo migratório misto" poderia ser gerenciado. A Itália, porém, começou a questionar o projeto após a troca de governo em Roma.

No último ano, quase 32 mil pessoas vindas da África e da Ásia chegaram à pequena ilha de Lampedusa. Molinario observa que os migrantes que ali chegam geralmente passaram por uma viagem arriscada, na qual correram perigo de vida. O governo italiano conservador de direita, contudo, os qualifica de "imigrantes ilegais".

"Isso não está certo", diz Molinario. E as estatísticas do último ano dão razão a ela: de todos aqueles que chegaram a Lampedusa, poucos haviam deixado seus países de origem apenas por razões econômicas. Setenta por cento entraram com um pedido de asilo na Itália, sendo que a metade conseguiu. Para Molinario, esses dados já falam por si, deixando clara uma situação que o Ministério do Interior não pode ignorar: "São pessoas que não têm outra alternativa", diz ela.

Construção de campos para refugiados

No momento, mais de 700 migrantes encontram-se em Lampedusa. Mais do que isso a ilha não comporta. Os dois campos de refugiados encontram-se em obras. Na última semana, quando quatro embarcações atracaram com mais de 500 pessoas a bordo, as autoridades transferiram a maioria dos passageiros, em estado de completo esgotamento, diretamente para uma balsa rumo à Sicília.

Os representantes das Nações Unidas protestaram também contra esse transporte, diz Molinario: "É preciso haver um equilíbrio. Não é possível que as pessoas sejam transportadas para outros lugares desse jeito, tão rapidamente, que nem conseguimos encontrá-las. Por outro lado, também não pode haver nenhum centro de deportação que lote imediatamente".

Triagem pela cor da pele

Federica Bertolin, da organização humanitária Save the Children, que cuida especialmente de refugiados menores, concorda com Molinario. "Ficamos preocupados quando não encontramos crianças e adolescentes entre os migrantes. Isso costuma ocorrer quando eles já são separados após serem salvos. O que realmente é decidido com base na cor da pele".

Bertolin relata que observou com espanto como refugiados de pele clara, provindos do norte da África, teriam chegado ao centro de deportação de Lampedusa, enquanto os africanos negros foram enviados, sem descanso, para a Sicília. "Não tive nem dez minutos para perguntar como eles iam", diz Bertolin, ao comentar o que considera é um desrespeito absoluto aos direitos dos refugiados.

Jovens ou adultos?

A organização Save the children também protestou contra a construção do chamado "Centro de Identificação e Deportação" em Lampedusa. Bertolin cita alguns dos vários pontos críticos, restringindo-se aos refugiados menores: "Uma radiografia da articulação da mão é a única possibildiade de avaliar a idade do refugiado aqui, embora este teste não seja, por várias razões, a melhor alternativa. O que acontece é que acabam transformando menores em adultos".

Menores de idade não podem ser deportados, ao contrário dos adultos. E a margem de erro no teste que mede a articulação da mão é de aproximadamente dois anos. Uma situação que gera insegurança não apenas entre os migrantes, mas também entre os membros das organizações de ajuda humanitária que os auxiliam. Em abril, o governo italiano promete se pronunciar a respeito do futuro de Lampedusa.

Autora: Sandra Petersmann, para Deutsche Welle
Revisão: Simone de Mello

sexta-feira, 20 de fevereiro de 2009

Fotógrafa documenta vida na fronteira entre México e EUA


Carlos Ceresole
BBC Mundo

Nos últimos 17 anos, a fotógrafa mexicana radicada nos Estados Unidos Maria Teresa Fernández vem documentando a vida na fronteira entre o México e os Estados Unidos.

As fotos, em exposição na Escola de Comunicação Annenberg da Universidade do Sul da Califórnia, em Los Angeles, mostram o reencontro de familiares dos dois lados da cerca, e como as comunidades locais lidam com a separação física.

Ao todo, o México e os Estados Unidos dividem uma fronteira de 3 mil quilômetros. A barreira física cobre um terço desta extensão.


A cerca, na verdade, é um conjunto de barreiras independentes localizadas em regiões estratégicas, onde o entorno urbano ou o fácil acesso tornam mais fáceis o cruzamento da fronteira.

Em muitos lugares, ela não é muito mais do que uma cerca de arame farpado ou uma barreira feita de placas de metal.

Em outros, se trata de uma instalação tecnologicamente sofisticada, com uma série de muros paralelos, acessos para patrulhas motorizadas, torres com câmeras, refletores e sensores de movimento.

Obra em evolução

"Minha obra é um organismo vivo que evolui como a cerca fronteiriça", afirma a fotógrafa.

"A cerca muda o tempo todo. Cresce, se deteriora, é reconstruída, aumentada, retirada. Com minhas fotos, tento mostrar este organismo vivo e como ele afeta aqueles cuja realidade gira ao seu redor."

Entre os temas e personagens da obra de Fernández, estão um grupo de imigrantes prestes a cruzar a fronteira, os murais e instalações que lembram os milhares de mortos na tentativa, famílias que compartilham o almoço de domingo dos dois lados da cerca, ou meninos que brincam de tocar o solo americano em frente à patrulha da fronteira.

A exposição "Cerca de la Cerca", ou "Perto da Cerca", em tradução literal, reúne 80 fotos tiradas desde 1991, quando a barreira começou a ser construída.

A fotógrafa se concentrou no extremo oeste da "cerca", onde ela encontra o Oceano Pacífico, separando a cidade mexicana de Tijuana do chamado "Parque de la Amistad", nos Estados Unidos.

Durante anos esta foi uma das únicas regiões da fronteira onde os membros de uma mesma família morando nos dois países podiam se re-encontrar para passar tempo juntos.

"Tinha gente que viajava centenas de quilômetros para chegar a este lugar e poder abraçar um filho, um pai ou um marido", diz a fotógrafa, que capturou em imagens centenas desses momentos.

Símbolo do fracasso

Desde 2001, quando começou a documentar o microcosmo em torno da cerca, a fotógrafa visita o local até duas ou três vezes por semana.

Do lado de Tijuana, conta Fernández, "as pessoas aprenderam a viver com ela", a ponto de algumas casas serem construídas usando a cerca como uma das paredes.

"As crianças crescem ao seu lado. Chegam a vê-la como uma jaula que fecha um grande jardim proibido, um jardim cujo dono é um vizinho que não devolve a bola quando ela cai do seu lado. Um vizinho inalcançável que isola seus méritos, suas oportunidades e seu povo."

Em contraste, do lado americano, "é uma terra de ninguém, por razões de segurança está proibido o acesso por dezenas de metros ao longo da cerca".

Dependendo de onde as fotos são exibidas, o trabalho de Fernández serve tanto para denunciar como para educar ou dissuadir potenciais imigrantes.

A exposição foi apresentada em muitas cidades do interior do México, onde muita gente pensa em cruzar a fronteira mas poucos conhecem os perigos que os aguardam.

NOTA DO OMAR: Postei somente algumas fotos. Para ver todas as fotos publicadas pela BBC, clique AQUI.

quarta-feira, 14 de janeiro de 2009

França expulsou 45 mil imigrantes desde posse de Sarkozy


Daniela Fernandes
De Paris para a BBC Brasil

O governo da França expulsou 45 mil imigrantes ilegais desde a posse do presidente Nicolas Sarkozy, em maio de 2007.

Com a introdução de novas restrições na política de imigração e o uso de incentivos para retornos voluntários, o governo conseguiu superar a meta de expulsões fixada para 2008.

No ano passado, cerca de 30 mil clandestinos foram expulsos ou deixaram voluntariamente a França após receber uma ajuda financeira do governo, segundo dados do Ministério francês da Imigração.

A meta inicial do governo era de 26 mil expulsões em 2008. No total, foram expulsos 29.796 clandestinos no ano passado, o que representa um aumento de 28,5% na comparação com 2007, informou o ministro da Imigração, Brice Hortefeux.

Brasileiros

O reforço da política de imigração na França, defendida por Sarkozy, também afeta os brasileiros.

O consulado do Brasil em Paris informa já ter solicitado às autoridades francesas os dados sobre o número de brasileiros expulsos do país no ano passado e preferiu não revelar suas estimativas.

De acordo com o consulado, 1,86 mil brasileiros foram expulsos da França em 2007.

Esse número se refere apenas às pessoas detidas nas ruas do país sem visto de residência e não integra os que tiveram sua entrada negada já nos aeroportos franceses, os chamados “não admitidos” no país.

Segundo o consulado, o número de brasileiros barrados nos aeroportos de Paris também foi de cerca de 1,8 mil em 2007. No ano anterior, o total havia sido de 1,135 mil.

“Em 2008, o total de brasileiros barrados nos aeroportos da França deve ser certamente maior. Há uma evolução exponencial devido à política de imigração mais rigorosa na França”, afirma uma fonte ligada ao governo brasileiro que prefere não se identificar.

Durante a presidência francesa da União Européia, encerrada em dezembro, Sarkozy também incitou a criação do pacto europeu de imigração, com normas mais restritivas para os países do bloco, que resultaram na polêmica “Diretiva do Retorno”.

O aumento do número de expulsões de ilegais foi criticado por associações de defesa dos direitos humanos na França e até mesmo sindicatos de policiais, que denunciam uma pressão “para atingir as cifras exigidas”.

“Ao lutarmos contra a imigração clandestina, controlarmos o fluxo de imigração e favorecermos a integração dos imigrantes, preservamos dessa forma nossa identidade nacional”, disse o ministro da imigração, Brice Hortefeux, que em breve ocupará a pasta do Trabalho.

Ainda segundo o governo francês, um terço dos ilegais expulsos, pouco mais de 10 mil pessoas, deixou o país voluntariamente após receber uma ajuda financeira.

Mas especialistas e também a imprensa francesa relativizaram os números de partidas voluntárias já que a quase totalidade das pessoas que receberam incentivos financeiros para deixar o país é de origem romena e búlgara, países que integram a União Européia.

Eles receberam cerca de 300 euros para deixar a França. Normalmente, a ajuda financeira é de cerca de 2 mil euros.

Os trabalhadores desses dois países ainda não podem trabalhar livremente na França. Especialistas acreditam que eles preferiram receber o dinheiro e que nada os impede de retornar mais tarde ao país.

quarta-feira, 26 de novembro de 2008

100 ANOS DE IMIGRAÇÃO JAPONESA NO BRASIL


Crise faz brasileiros virarem sem-teto no Japão

Ewerthon Tobace e Karina Almeida
De Tóquio para a BBC Brasil

Com as mãos enfiadas nos bolsos, um gorro mal-ajeitado na cabeça e o corpo franzino arqueado para frente, O., de 32 anos, chega envergonhado à frente do padre Evaristo Higa e pede: "posso tomar a sopa também?"

Ele se refere ao sopão distribuído todos os sábados aos sem-teto de Hamamatsu, na província de Shizuoka.

Há duas semanas, após perder o emprego e a vaga no alojamento, o rapaz passou a ser mais um a dormir nas ruas da cidade que abriga a maior concentração de trabalhadores brasileiros no Japão.

O padre Higa, que há 14 anos criou o Grupo Esperança para distribuir sopa, bolinhos de arroz, remédios e roupas aos sem-tetos japoneses e estrangeiros, lembra que esta não é a primeira vez que uma crise econômica leva os brasileiros para a rua.

"Há dez anos, na recessão dos anos 90, ajudamos a repatriar 13 sem-tetos. Desta vez, não há muitos porque a maioria já não mora mais em alojamentos de empresas e, assim, têm a quem pedir abrigo", diz ele à BBC Brasil.

Cortes em massa

O surgimento de trabalhadores brasileiros sem-teto em um período de recessão como este não é de se espantar.

Afinal, a grande maioria ainda vive de contratos temporários, mesmo sem nunca ter trocado de emprego. Sem a proteção trabalhista, reservada apenas aos funcionários efetivados, são eles os primeiros a serem cortados.

Com o anúncio oficial de que a economia do país está em recessão, as montadoras de veículos e fábricas de eletrônicos, principais pilastras da economia do Japão e também fontes de emprego dos dekasseguis, não param de anunciar quedas na produção e a diminuição de trabalhadores temporários.

A explicação é simples: o maior parceiro econômico do país asiático são os Estados Unidos, que já não consomem tanto. O mercado interno também não consegue absorver a alta produção. Como resultado, um grande número de brasileiros acaba recebendo a carta de demissão.

A mais recente montadora a divulgar cortes foi a Mitsubishi, a quarta maior empresa do setor automotivo no Japão. Serão mil vagas a menos e uma redução de 120 mil unidades de veículos produzidos até março de 2009.

A Toyota, considerada a principal fonte de renda direta ou indireta dos brasileiros que vivem na região de Aichi, planeja cortar 3 mil postos de trabalho temporários, enquanto a Nissan, terceira do setor, vai reduzir 3,5 mil postos em todo o mundo.

Em busca de vagas

A pergunta que todos se fazem agora é: até quando a recessão vai durar?

"Paramos de anunciar [empregos] na mídia e não temos idéia de quando a situação irá melhorar", avisa Cláudio Sakamoto, 42 anos, do departamento de Recursos Humanos da Misuzu, fábrica de componentes eletrônicos que emprega atualmente cerca de 300 brasileiros.

"Até meados de outubro, porém, havia pelo menos mais cem brasileiros empregados", calcula Sakamoto, que prevê ainda mais demissões.

Júlio Nakazaki, 45 anos, da empreiteira Just One, conta que nunca foi tão difícil encontrar vaga nas linhas de montagem das fábricas de autopeças.

"Empregamos brasileiros há 18 anos e sempre teve colocação. Agora, não tem nenhuma", revela.

A Just One tem, atualmente, 600 brasileiros nas fornecedoras de peças para a Toyota, na província de Aichi. No mês passado, eram mais de 700.

Com a falta de vagas nas empreiteiras, a saída encontrada por muitos foi procurar colocação nas agências públicas de emprego, chamadas de "Hello Work".

Somente na filial de Hamamatsu, região que concentra cerca de 22 mil trabalhadores latinos, 635 estrangeiros foram atendidos em outubro, o dobro de setembro. Em novembro, a média foi de 80 atendimentos diários a brasileiros e a previsão é de que o movimento aumente ainda mais.

A grande quantidade de mão-de-obra parada também fez com que as poucas fábricas que ainda estão contratando se tornassem mais exigentes.

"Se antes, não exigiam o conhecimento da língua japonesa, agora passaram a exigir. Se aceitavam pessoas de até 55 anos, hoje, contratam somente quem tem até 45", explica Marcos Sakashita, 41 anos, da empreiteira K.K. Toki, de Okazaki, província de Aichi.

Os salários também já não são os mesmos. Um trabalhador do setor de autopeças, um dos que mais atrai os homens brasileiros, ganha por hora até US$ 130. Agora, as vagas são em outras áreas, como a de alimentos e hotelaria, e cujo valor por hora não ultrapassa os US$ 80.

"Quem quiser trabalhar vai ter de se contentar com o salário mais baixo mesmo", lamenta Sakashita.