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segunda-feira, 30 de janeiro de 2012

Un incidente diurético

  
Juan Gelman · · · · ·(Sin Permiso)

El soldado afgano que el viernes 20 mató a cuatro efectivos franceses e hirió a una docena o más –ocho se encuentran graves– no era un recluta talibán, como pretendió un comunicado triunfalista: el hombre había visto el documental de 40 segundos que alguien subió al blog TMZ y que muestra a cuatro marines sonrientes orinando los cadáveres de presuntos enemigos. Para el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, el hecho arroja serias dudas sobre la eficacia del entrenamiento que las tropas de la OTAN imparten al naciente ejército afgano y podría adelantar el regreso de los 3600 militares de su país estacionados en el país asiático.

Se puede considerar que esa profanación es una más de las perpetradas a los afganos, talibán o no, presos en Abu Ghraib, o cercados en Fallujah por las tropas de la OTAN que incluso utilizaron gases venenosos y mataron talibán y civiles por igual sin distinción alguna. Sólo que es un síntoma de otra naturaleza: aumenta el número de tropas aliadas muertas por los mismos que entrenan. El muy británico The Guardian publicó una lista, más bien escueta, de esa clase de guerra interna: el 3 noviembre del 2009, un policía afgano eliminó desde el techo de una vivienda a cuatro soldados británicos, hirió a ocho y logró escapar; en 2010, un soldado afgano asesinó a tres británicos en la provincia de Helmand, y un policía a ocho soldados estadounidenses durante un entrenamiento en Nangahar antes de suicidarse.

Estos incidentes fueron in crescendo en el 2011. El 18 de febrero, un soldado afgano ametralló a tres soldados alemanes en la provincia de Baghlan; el 27 de abril, un piloto muy experimentado de la fuerza aérea de Afganistán disparó contra un grupo reunido en Kabul, la capital, dando muerte a ocho efectivos de EE.UU. y a un contratista civil antes de ser derribado; el 9 de noviembre, las víctimas fueron tres soldados australianos y el 29 de diciembre, dos militares de la Legión Extranjera francesa. Se estima que el número total de efectivos aliados caídos en sucesos similares asciende a 57. ¿A qué se debe esta reacción? ¿Raptos de locura? ¿Patriotismo recuperado? ¿El stress post-traumático del combate, como proponen especialistas de la OTAN?

El Pentágono decidió investigar las razones y resultaron bien otras. Por ejemplo, la extrema arrogancia, los abusos y “el trato rudo” que los soldados afganos reciben de los instructores extranjeros. El informe asimismo califica de “profunda deshonestidad intelectual” la afirmación del comando de la OTAN de que son extremadamente raras las muertes de sus efectivos a manos de soldados o policías afganos. La de los cuatro franceses el viernes 20 –dice– “refleja una creciente amenaza sistemática de homicidios (entre ‘aliados’ de una magnitud sin precedente en la historia militar moderna)” (www.guardian.co.uk, 20-1-12). Y advierte que el problema es tan serio que “está provocando una crisis de seguridad y de confianza entre los occidentales que entrenan y trabajan con las Fuerzas Afganas de Seguridad Nacional”. Los efectivos alemanes de Baghlan se niegan a patrullar con los afganos. Tuvieron ya bastante con tres bajas.

Un informe del científico conductista Jeffrey Bordin señala que la mayoría de estos “asesinatos fratricidas” –así los llama– son producto de “una profunda animosidad estimulada por conflictos sociales y personales” (www.michaelyon-online.com, 12-5-11). El Dr. Bordin entrevistó a 623 miembros de las fuerzas de seguridad afganas, 215 soldados estadounidenses y 30 intérpretes afganos que trabajan para éstos y encontró que el desprecio y la incomprensión imperan por igual en instructores y entrenados. Subraya que se trata de “una crisis de incompatibilidad cultural”, pero el problema admite otras complejidades.

“Los soldados de EE.UU. no escuchan, son demasiado violentos, imprudentes, intrusivos, soberbios, profanos, aprovechados que se ocultan detrás de una tecnología de vanguardia... los civiles pagan cuando uno de los suyos cae”, fueron algunas opiniones de efectivos afganos recogidas por el investigador. La otra parte no se quedó corta: los soldados afganos “son cobardes, incompetentes, obtusos, ladrones, complacientes, holgazanes, drogradictos, radicales traidores y asesinos”, espetaron los soldados estadounidenses. Ni el gobierno de Karzai, ni los mandos de la OTAN han logrado frenar semejante hostilidad.

Esta situación podría tener consecuencias políticas no triviales. La Casa Blanca y su aliados vacilan en abandonar Afganistán con una población civil cargada de odio a los ocupantes y fuerzas de seguridad permeadas por el mismo sentimiento. La creación de un ejército afgano operativo contra los talibán es la base fundamental del designio de Obama, tantas veces reiterado, de retirar sus tropas a fines del 2014. ¿Lo hará?

Juan Gelman, escritor y poeta argentino, militante de izquierda de larga y respetada trayectoria, fue Premio Cervantes en 2007.

domingo, 20 de novembro de 2011

Conquista de Libia inicia la recolonización de África


Con gran despliegue de publicidad, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), ha anunciado el fin de su campaña militar sobre Libia. Detrás deja una operación militar iniciada el 19 de marzo donde aeronaves de la OTAN llevaron a cabo más de 26,500 salidas, entre ellas 9,700 misiones de ataque y bombardeo donde se estima, el número de muertos superó la cifra de 50 mil vidas.

Concluidas dichas operaciones militares, a través del Consejo Nacional de Transición se inicia la nueva recolonización imperialista de este vasto y rico territorio del Norte de África por lo que ya se llama el nuevo “Consorcio Euroamericano”.

De acuerdo con Aijaz Ahmad en un excelente ensayo publicado en el Volumen 28 correspondiente al mes de noviembre de 2011 en la revista publicada en India bajo el nombre Frontline, Libia es el primer país que ha sido exclusivamente invadido en nombre de los derechos humanos. Tal pretexto, indica el autor, va más allá de la doctrina establecida por George W. Bush al proclamar el derecho de Estados Unidos a la guerra preventiva en la Guerra contra el Terrorismo, y como parte de ella, la derogación de distintas disposiciones de la Convención de Ginebra aplicables a aquellos contra los cuales tal guerra va dirigida.

Según el Presidente de Francia, Nicolás Zarkozy, en Libia las potencias principales de la OTAN dieron un giro en la política exterior de su país, la de Europa y la del mundo.

Nos indica Ahmad, que el derecho a la independencia de las naciones es un asunto inseparable del derecho de sus pueblos a escoger sus gobiernos. Así las cosas, señala, la interferencia de las naciones extranjeras con los gobiernos que cada país tenga, más que un asunto de derechos humanos, lo que plantea es un asunto de intervencionismo. De hecho, el autor indica que si de dictaduras y violación de derechos humanos se tratara, el principal objetivo de una intervención como la OTAN en Libia, debió ocurrir en Arabia Saudita y no en este país africano.

La realidad según Ahmad, es que el interés protegido detrás de la agresión contra Libia no fueron los derechos humanos de sus ciudadanos, ni el rechazo al gobierno impulsado por Gadaffi. Con sus 46 billones de barriles de petróleo en el subsuelo, Libia constituye el principal país con mayores reservas en el continente africano. A lo anterior podemos sumar los inmensos acuíferos subterráneos, los cuales han sido descritos por el ex presidente cubano y Comandante de su Revolución, Fidel Castro Rúz, como  tres veces el tamaño de Cuba. Otras referencias al tamaño del acuífero libio, lo sitúa en el equivalente a la superficie de Alemania.

Otros intereses de las potencias europeas y de Estados Unidos en la región lo constituyen sus depósitos de gas natural y minerales, como también debemos sumar en la voracidad depredadora imperialista los $90 mil millones  comprometidos por Libia como reserva monetaria para contribuir al desarrollo de un sistema económico para los países de la Organización de la Unión Africana como parte de un proyecto histórico por eliminar de sus pueblos y gobiernos el control ejercido sobre sus economías por el Manco Mundial.

De una producción diaria de 1.6 millones de barriles de petróleo, el 70% va a cuatro países europeos, precisamente aquellos que mayor peso tuvieron en la agresión de la OTAN contra este país: Francia, Alemania, Italia y España. De ahí que desde muy temprano, el apoyo de estos países al llamado Consejo Nacional de Transición estuviera marcado por compromisos vinculados a sus reservas petroleras como es el caso de Francia, donde su apoyo a los rebeldes estuvo garantizado por un acuerdo en el cual el nuevo régimen garantizaría a este país el 35% de la producción bruta futura de petróleo; o como en el caso de Inglaterra, mediante la concesión de una licencia para extraer petróleo del subsuelo libio.

Resulta interesante los datos revelados por Ahmad en su ensayo con relación a una carta enviada por la Organización de la Unión Africana al Consejo de Seguridad de la ONU el 15 de junio sobre la crisis en este país. Esta se produjo tres meses luego de iniciados los bombardeos de la OTAN. El Consejo de Seguridad es el mismo organismo que bajo el control de las potencias imperialistas, autorizó la campaña militar de la OTAN contra Libia.

En su carta, en primer lugar, la OUA hizo un llamado al diálogo antes de la aprobación de las Resoluciones 1970 y 1973. A pesar de su llamado, el Consejo de Seguridad hizo caso omiso y continuó adelante su política intervencionista. En segundo lugar, la OUA advirtió al Consejo de Seguridad que autorizar un ataque contra Libia o contra cualquiera de sus Estados miembros, constituía una peligrosa provocación. En tercer lugar la OUA advirtió, contrario a lo indicado por el Consejo de Seguridad cuando se refería a asesinato de civiles, que la lucha entre las fuerzas armadas de un gobierno y fuerzas armadas de rebeldes insurrectos no era genocidio. Finalmente, en cuarto lugar, la OUA advirtió a las Naciones Unidas que su rol como entidad no era tomar partido por uno de los lados en el contexto de una guerra civil, sino como organización, promover el diálogo entre las partes. A pesar de ello, el Consejo de Seguridad siguió adelante abriendo el espacio a la intervención militar de la OTAN. Y lo hizo cuando tan temprano como el 10 de abril, ya Gaddafi había aceptado la propuesta negociación y arbitraje del conflicto propuesto por la Organización de la Unión Africana.

La intervención militar de la OTAN, a pesar de que ni siquiera tal hecho estuvo contemplado por las Resoluciones del Consejo de Seguridad, contó con la activa participación en tierra de mercenarios y apoyo militar de los países de la coalición imperialista. Los primeros, estimulados por el ofrecimiento de $20 millones puestos a disposición de quienes mataran o capturaran a Gaddafi; los segundos, mediante la participación directa en la campaña militar por parte de fuerzas especiales, incluyendo fuerzas militares provenientes de Qatar y otros emiratos árabes, quienes dirigieron los bombardeos, recopilaron información, entrenaron insurgentes y proveyeron inteligencia, apoyando directamente las operaciones militares de los llamados rebeldes en tierra.

Se trata, según el autor, de la primera aventura conjunta entre el Comando de África (AFRICOM) de Estados Unidos y la OTAN. En tal aventura, Estados Unidos invirtió $2 mil millones.

Pero la historia no termina aquí. El pasado 12 de octubre, fecha que marca el inicio de la colonización del Nuevo Mundo en las Américas, el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció, como si en ello no estuviera oculto de manera subliminal, el nuevo proyecto imperialista de Estados Unidos para el resto del continente africano. En una alocución hecha en esa fecha, Obama anunció el desplazamiento de fuerzas especiales de Estados Unidos en África Central para brindar apoyo y asistencia a fuerzas armadas regionales comenzando con Uganda, y anunciando de paso, su intención de desplegar, además, fuerzas militares en el Sudán del Sur (país recién surgido en el mes de julio como resultado de un proceso de secesión apoyado por Estados Unidos y las Naciones Unidas en la división del mayor país africano, Sudan); la República Centro Africana y la República Democrática del Congo. A lo anterior se suma la presencia de las fuerzas armadas de Estados Unidos en Etiopía y Somalia, donde viene desarrollando operaciones militares, así como sus intervenciones encubiertas en países como Yemen y otros localizados en la costa oriental africana.

Para Ahmad, el conflicto iniciado con la intervención de la OTAN en Libia no es sino el inicio de una confrontación mayor a ser librada en los próximos años por Estados Unidos y Europa frente al expansionismo económico de la República Popular China en el continente africano. Actualmente China importa gran parte de los recursos naturales que utiliza en sus programas de desarrollo, incluyendo el petróleo, que representa hoy día una tercera parte de sus importaciones desde el continente africano.

El asesinato de Muammar Gaddafi representa una violación de los acuerdos de la Convención de Ginebra en torno a los combatientes capturados en una guerra o conflicto armado, particularmente su Artículo 13 de la Convención III, donde expresa que todo combatiente capturado como prisionero de guerra debe ser tratado en todo momento con humanidad. Allí también se dispone que será ilegal por parte de cualquier poder que le capture causarle la muerte o poner en peligro su salud, ni someterle a cualquier forma de mutilación o experimentación médica o científica. Se requiere, además, que en ningún caso, un prisionero de guerra sea expuesto  a actos de intimidación o violencia, ni expuestos a insultos o curiosidad pública. Todas y cada una de estas disposiciones fueron flagrantemente violentadas en el manejo del caso de Muammar Gaddafi.

La obligación de las fuerzas que le capturaron era, en todo caso, tras su captura, someterle a juicio, si es que contra él pretendía llevarse alguna acusación. El linchamiento de Gaddafi por sujetos entre los cuales se encontraban extranjeros, donde en escenas grabadas en vídeo podían escucharse personas hablando en español, denota la intención expresa de la OTAN en que su asesinato se consumara sin tener que llevarle a juicio. Así lo estimuló apenas 48 horas antes de su asesinato la Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, cuando desde Trípoli expresó: “Nuestro deseo es que pronto sea matado o capturado.” ¡Así de transparente es el imperialismo!

La forma en la cual se condujeron los responsables de su muerte, violentando la ley musulmana, profanando su cadáver medio desnudo y ensangrentado como si fuera un animal que se sacrifica, para luego exhibirlo sin lavar su cuerpo y colocarlo en el refrigerador de una carnicería por varios días, nos da la medida de la saña con la que estos bárbaros, auto denominados luchadores por la libertad de Libia, han actuado. Con ello, sin embargo, han proporcionado sin saberlo a África, el primer gran mártir en la defensa del Continente ante la nueva recolonización imperialista del Siglo 21.

Indica Ahmad en su ensayo que en su breve testamento, Gaddafi indicó:

“Dejemos que la gente libre del mundo sepa que pudimos haber negociado y vendido nuestra causa a cambio de nuestra seguridad y una vida estable. Recibimos muchas ofertas a tales efectos pero escogimos estar a la vanguardia de la confrontación como pendón del deber y el honor. Aún si no triunfamos de inmediato, estaremos dando una lección a las generaciones futuras de que escoger la defensa de la nación es un honor y venderla es una gran traición que la historia nunca habrá de perdonar, independientemente de los intentos de otros de decir que hicimos otra cosa.” (Traducción nuestra de su versión en inglés.)

Los años venideros seguramente nos permitirán desde la distancia de este momento en que se escribe este capítulo de la historia hacer los ajustes de miras necesarios para una mejor comprensión de lo que ocurrió en la Gran Jamahiriya Árabe Libia Popular Socialista.

80grados

segunda-feira, 6 de abril de 2009

Militares sin fronteras en Estrasburgo

CALIBRES DA OTAN:

Rafael Poch | 04/04/2009

Para LA VANGUARDIA

El borrador de la nueva doctrina que la OTAN quiere tener lista en 2010, aboga el intervencionismo global, las acciones "preventivas y proactivas", y una libertad sin límites
ESTRASBURGO – Después de los médicos y de los periodistas, nace una nueva ONG de ámbito global, postmoderna y altruista. Son los "militares sin fronteras": la nueva OTAN. ¿La asociaremos al nombre de Barack Obama, Nicolás Sarkozy, Angela Merkel, Zapatero y los demás jefes de estado atrincherados en esta preciosa ciudad, que ha tenido que declarar el estado de excepción para acogerlos?. Habrá que ver.


Obama nombró como Ministro de Energía al premio Nóbel Steven Chu. Fue una sensacional señal de cambio, pero nada de ese género se ha observado en el ámbito de la política exterior y defensa, constata el "Frankfurter Allgemeine Zeitung", principal diario de la derecha alemana. Tanto el Secretario de Defensa heredado de Bush, Robert Gates, como el Consejero de Seguridad Nacional, James Jones, ex jefe de las tropas de la OTAN en Europa entre 2003 y 2006, y la Secretaria de Estado Hillary Clinton, son "halcones en diverso grado" dice, lo que es, "un claro desmentido de gran cambio".

En política exterior, la piedra angular es Oriente Medio. Es ahí donde se localiza el nudo gordiano de un orden peligroso e inviable para el siglo XXI. El meteórico nombramiento y cese de Chas Freeman como Presidente del Consejo de Inteligencia Nacional, un cargo importante que coordina 16 agencias de seguridad, lo dice todo. Ex embajador en China y Arabia Saudí, Vicesecretario de Defensa con Clinton, Freeman era a la política exterior lo que Steven Chu a la energía; un cambio. Muy conocido en Pekin, Freeman era un raro funcionario que decía cosas cargadas de sentido común y que contrastaban con el discurso habitual. Negaba, por ejemplo, que China fuera a ser una "amenaza militar" y, sobre todo, apuntaba que la hostilidad y radicalismo del mundo islámico hacia Occidente tienen algo que ver con asuntos como el problema palestino. Su nombramiento, el 26 de febrero, fue visto como amenaza para Israel y Freeman tuvo que retirarse inmediatamente por presiones del lobby judío, lo que ha sido visto como una prueba de los limites de Obama.

Entonces, ¿cual será el cambio de Obama?. La línea Bush condujo a una innecesaria erosión del poder y el prestigio de EE.UU. Parece que Obama va a restablecer cierta racionalidad. El desarme estratégico con Rusia y el diálogo con todos, son cuestiones de puro sentido común para el poder de Estados Unidos. Con los europeos, que no acaban de ver claro esto de la "Otan global", se aplicará la máxima que el vicepresidente Josef Biden enunció en Munich en febrero: "actuaremos conjuntamente con nuestros socios siempre que podamos, y actuaremos solos cuando debamos hacerlo". Un regreso a Clinton, a un "imperio más racional y menos estúpido", en palabras del Director del programa paz y seguridad del "American Friends Service Committee", Joseph Gerson, presente en Estrasburgo. Parece poco probable que Obama cambie aspectos esenciales del viejo proyecto de estrategia para la OTAN; una Alianza concebida como brazo armado del Norte contra el Sur, usurpadora de la ONU, enfocada a la intervención global y con filosofía "preventiva-proactiva" en lugar de "defensiva-reactiva". ¿Cómo quedará la doctrina OTAN que ésta cumbre quiere tener lista para el 2010?.

De momento, lo que hay es el documento, "Hacia una gran estrategia para un mundo incierto – Renovando la asociación Transatlántica", que fue presentado en enero de 2008 en Nueva York como borrador de doctrina. Sus autores son cinco generales retirados de la OTAN; el holandés Henk van den Breemen, el alemán Klaus Naumann, ex presidente del Comité militar de jefes de defensa de la OTAN, el Comandante de la OTAN con Bill Clinton, John Shalikashvili, el Almirante francés, Jacques Lanxade y el Mariscal de Campo británico Lord Inge.

Los generales apuntan en ese documento la incapacidad de la ONU para operaciones militares complejas y evocan como inconveniente el derecho de veto que tiene el Consejo de Seguridad. Proclaman el derecho de la OTAN a intervenir militarmente en el mundo, bien al margen de la ONU, bien cooperando con ella. La "Nato Response Force", el cuerpo militar intervencionista decidido en la cumbre de Praga de 2002 que se encuentra parcialmente en el limbo a causa del escepticismo europeo, sería el instrumento: el brazo armado de Occidente.

Los generales dicen que, "uno de los problemas más importantes es que las acciones de la OTAN son más reactivas que preventivas". Si en la antigua OTAN se hablaba de "respuesta flexible", ahora se propone una "acción proactiva flexible". Una acción militar "preventiva" o "proactiva" es lo que antes, en derecho internacional, se llamaba una "agresión". Los generales estiman que la legalidad internacional de tal perspectiva, "no está resuelta".

Su documento "imagina" casos en los que debería usarse el arma nuclear. En eso van muy por detrás de toda una serie de ancianos hombres de estado de Europa y de Estados Unidos. En Alemania, gente como Hans Dietrich Genscher, Egon Bahr, Helmuth Schmidt y Richard von Weizsäcker, se pronunciaron en enero conjuntamente por la „abolición" del arma nuclear. En EE.UU, gente como Henry Kissinger, William Perry, Robert McNamara y otros, ex secretarios de Estado y de Defensa, antiguos teóricos de la utilización de la locura nuclear, algunos de ellos con crímenes tremendos en su historial, han defendido la misma posición. Sarkozy y Merkel abogaron por la continuidad del arma nuclear, "aun necesaria", dijeron, en su declaración conjunta de febrero, pero los generales, como la doctrina de defensa del Pentágono, van mucho más allá: sugieren su utilización preventiva incluso en conflictos convencionales. Los "Militares sin fronteras", quieren una libertad ilimitada.

sábado, 4 de abril de 2009

Protestos contra Otan deixam rastro de destruição


Márcia Bizzotto
De Estrasburgo (França) para a BBC Brasil

Um hotel incendiado, uma igreja saqueada, vidros quebrados em diversas lojas e carros apedrejados. Foi este o saldo dos dois dias de protestos, durante a cúpula de 60 anos da Organização do Tratado do Atlântico Norte (Otan) em Estrasburgo, na fronteira franco-alemã.

O pior episódio de violência foi registrado neste sábado, último dia de reuniões, quando um grupo antiglobalização conhecido como "black bloc" (bloco negro, em tradução livre) incendiou um hotel a cinco quilômetros do Palácio da Música e dos Congressos, onde os governantes dos 28 países aliados estavam reunidos.

Canais de televisão locais mostraram imagens do incêndio destruindo completamente o andar térreo do edifício, mas os bombeiros conseguiram impedir que o fogo se alastrasse para os andares superiores.

Com o rosto coberto por gorros de lã e armados com barras de ferro, cerca de cem membros do grupo também vandalizaram uma igreja, uma farmácia e um posto policial próximos à ponte que une Estrasburgo à Kehl, na Alemanha, que também sediou a cúpula da Otan.

'Black bloc'

Os "black bloc" tinham a intenção de se juntar a uma enorme passeata, organizada por 600 organizações de 43 países, que havia sido autorizada pelas autoridades locais.

A polícia francesa enfrentou os manifestantes com balas de borracha, jatos de água e gás lacrimogêneo. Segundo as autoridades locais, 28 pessoas foram detidas, mas o número de feridos não foi divulgado.

As forças de segurança também usaram gás lacrimogêneo para impedir que outros mil opositores à Otan cruzassem a ponte Churchill, que leva ao local da cúpula em Estrasburgo, depois de ele terem anunciado que pretendiam perturbar a conclusão do evento.

Ao todo, 25 mil policiais e 31 unidades de choque francesas e alemãs foram mobilizados nos dois lados da fronteira para garantir a segurança da cúpula aliada.

'Cidade sitiada'

Com as principais ruas fechados tanto para o trânsito como para pedestres, Estrasburgo parecia uma cidade sitiada e muitos comércios se viram obrigados a fechar as portas diante da falta de movimento e do temor de protestos violentos.

Na madrugada do sábado, 25 pessoas foram detidas por enfrentarem a polícia ao serem impedidos de cruzar o perímetro de segurança estabelecido ao redor do centro da cidade.

Outros 300 manifestantes foram detidos na noite da quinta para a sexta-feira, às vésperas do início da reunião, por vandalizar telefones públicos e carros em episódios separados.

Ainda assim, cerca de 200 pacifistas conseguiram furar o cerco policial e protestar, com tambores e narizes de palhaço, a apenas 500 metros do Palácio da Música e dos Congressos, observados de perto pelas forças de segurança.

segunda-feira, 19 de janeiro de 2009

Otan culpa corrupção do governo afegão por instabilidade


O secretário-geral da Otan, Jaap de Hoop Scheffer, afirmou que o governo corrupto e ineficiente do Afeganistão é tão responsável como os insurgentes pela instabilidade no país.

Escrevendo no jornal Washington Post, Scheffer disse que a comunidade internacional já pagou o bastante, com sangue e dinheiro, para poder exigir uma ação do governo.

Os comentários de Scheffer, em um editorial no jornal americano, expressam de uma forma surpreendentemente forte a insatisfação da Otan com o governo do presidente afegão Hamid Karzai.

"O problema básico no Afeganistão não é tanto o Talebã; também é a pouca governança", escreveu Scheffer.

"Os afegãos precisam de um governo que mereça sua lealdade e confiança; quando eles tiverem isto, o oxigênio será retirado da insurgência."

Um porta-voz do Ministério do Exterior afegão, Sultan Ahmad Baheen, afirmou que o governo está comprometido com a eliminação da corrupção.

"A corrupção não está apenas dentro do governo afegão, mas também em organizações não governamentais e deveria ser eliminada em um procedimento conjunto. O governo afegão está comprometido com a luta contra a corrupção", disse.

Acusação

Baheen acusou os países membros da Otan que estão no Afeganistão de usar políticas questionáveis, como apoiar "chefes militares locais favoritos".

Os Estados Unidos e aliados derrubaram o Talebã do poder em 2001. Atualmente cerca de 70 mil soldados estrangeiros, principalmente de países ocidentais, estão no país, incluindo 28 mil soldados da Otan vindos de 40 países.

E 2009 é um ano importante para o presidente afegão Hamid Karzai, com uma eleição presidencial marcada para este ano.

NOTA DO OMAR: Engraçado a OTAN dizer isso. Para conquistar a lealdade de líderes tribais mais velhos, a Agência Central de Inteligência (CIA), o serviço de espionagem da Presidência dos Estados Unidos, líder da OTAN, distribui no Afeganistão pílulas para aumentar a potência sexual (Viagra e outras), revelou o jornal The Washington Post há poucos dias (veja AQUI). E isso é somente um exemplo.

terça-feira, 30 de setembro de 2008

Mulá Omar garante a segurança para que tropas estrangeiras deixem o Afeganistão

Cabul, Capital do Afeganistão:

France Presse:

CABUL, 30 Set 2008 (AFP) - O líder supremo dos talibãs, o mulá Mohammad Omar, afirmou que garantirá a segurança das forças estrangeiras se estas se retirarem do Afeganistão, mas, caso contrário, serão derrotadas como aconteceu com as forças soviéticas, em um comunicado divulgado nesta terça-feira.

"Os amerianos, apesar de sua tecnologia avançada, foram incapazes de prever sua derrota, mas, com a ajuda de Deus, agora recebem todos os dias os corpos de seus soldados e sofrem importantes perdas humanas e financeiras", declarou o mulá em uma mensagem pouco habitual divulgada no site dos talibãs.

"Se nos mantivermos firmes em nossas posições, com confiança em Deus e unidos, os invasores serão obrigados a abandonar a região. Em sete anos, foram incapazes de cumprir com seus objetivos e, inclusive, se tentassem durante 100 anos, não conseguiriam", o líder talibã.

"Eu digo aos invasores: vão embora do nosso país, garantiremos sua segurança. Mas, se persistirem, serão derrotados como os russos foram antes de vocês", advertiu.

As tropas soviéticas invadiram o Afeganistão em 1979 em apoio ao regime comunista afegão que tomara o poder um ano antes em um violento golpe de Estado. Enfrentando uma guerrilha financiada pelos Estados Unidos, o Exército Vermelho teve que se retirar ao fim de 10 anos.

O mulá Omar, que tem paradeiro desconhecido desde 2001, é o líder dos fundamentalistas islâmicos que dirigiram o Afeganistão entre 1996 e final de 2001 aplicando uma lei islâmica radical. Os Estados Unidos ofereceram uma recompensa de 25 milhões de dólares por sua captura.

Os talibãs lançaram uma sangrenta insurreição desde que foram expulsos do poder no final de 2001 pela coalizão internacional encabeçada pelos Estados Unidos.

A violência ganhou intensidade nos últimos dois anos no Afeganistão, apesar da presença de 70.000 soldados de duas forças multinacionais, uma da Organização do Tratado do Atlântico Norte (Otan) e a outra sob comando americano (da Operação Liberdade Duradoura).

Depois de somente nove meses, o ano de 2008 já registra o maior número de baixas nas fileiras das forças internacionais no Afeganistão desde 2001, com pelo menos 221 soldados mortos, em sua maioria americanos.