sexta-feira, 23 de agosto de 2013

O CONSUMISMO ATORDOADO




Hay una nueva modalidad de acumulación de capital y como consecuencia un cambio cultural y una nueva subjetividad sometida al consumismo irresponsable
 Juan Luis Berterretche, via La haine.org

“Aparentemente, el consumo es un hecho banal, incluso trivial. Todos lo hacemos a diario...” “Pero la mayor parte del tiempo consumimos de hecho, se diría que rutinariamente y sin demasiada planificación y sin pensarlo dos veces. En realidad, si se lo reduce a su forma arquetípica en tanto ciclo metabólico de ingesta, digestión y excreción, el consumo es una condición permanente e inamovible de la vida y un aspecto inalienable de ésta, y no está atado ni a la época ni a la historia. Desde ese punto de vista, se trata de una función imprescindible para la supervivencia biológica que nosotros, los seres humanos, compartimos con el resto de los seres vivos, y sus raíces son tan antiguas como la vida misma.” /1
Pero en el momento que el capital no sólo separa el valor de uso del producto -que corresponde a la necesitad humana de él-, del valor de cambio -que es el valor que adopta el producto en el mercado-, sino que también subordina nuestras necesidades al valor que se puede realizar en el mercado, el consumo adquiere un sentido diferente e incluso opuesto a su inicial destino de garantizar la sobrevivencia biológica humana. El consumo subordinado al lucro del Capital, ya ha puesto en peligro la existencia del planeta y de nuestra especie.

La Huella Ecológica

La tierra es un planeta finito. En ella los seres vivos poseen un espacio común y limitado. El crecimiento exponencial de una especie, reduce el espacio para la vida de las demás y ha conducido en nuestro mundo a la extinción de múltiples especies. De la misma manera el crecimiento ilimitado de la demanda de materias primas y alimentos que la economía capitalista exige para su paradigma de “progreso”, conduce a una destrucción cada vez mayor de los recursos naturales.
La Huella Ecológica analiza las demandas humanas sobre la biosfera comparando el consumo de la humanidad con la capacidad regenerativa de la Tierra, o biocapacidad. Se formula calculando el área requerida para producir los recursos que consume la gente, el área ocupada por infraestructuras y el área de bosques que se necesita para secuestrar el CO2 que no es absorbido por los océanos. Todas las actividades humanas utilizan tierra biológicamente productiva y/o zonas pesqueras.
La Huella Ecológica es la suma de estas áreas, independientemente de su situación en el planeta. La Huella Ecológica no incluye directamente el uso de agua; sin embargo, esto es algo intrínseco a la biocapacidad, puesto que la falta de agua o el agua contaminada tiene un impacto directo sobre la disponibilidad y estado de la biocapacidad. Tanto la Huella Ecológica como la biocapacidad se expresan en una unidad común denominada hectárea global (hag), donde 1hag representa una hectárea biológicamente productiva de tierra de productividad media. En 2008 la biocapacidad total de la Tierra era de 12.000 millones de hag (1,8 hag por persona), mientras que la Huella Ecológica de la humanidad era de 18.200 millones de hag (2,7 hag por persona). /2
Desde los años 70, la demanda anual de la humanidad sobre el mundo natural ha superado lo que la Tierra puede renovar en un año. Esta “translimitación ecológica” ha seguido creciendo con los años, alcanzando un déficit del 50 por ciento en 2008. Esto significa que la Tierra tarda 1,5 años en regenerar los recursos renovables que utiliza la gente y en absorber el CO2 que producen ese mismo año. ¿Cómo es posible esto si solo hay una Tierra?...Ahora es frecuente que la gente cambie de fuente de recursos cuando pasa esto; sin embargo, con las actuales tasas de consumo, estas fuentes dejarán también de dar recursos y algunos ecosistemas colapsarán antes incluso de que se terminen completamente. Las consecuencias del exceso de gases de efecto invernadero que no pueden ser absorbidos por la vegetación se están notando ya, con los aumentos de los niveles de CO2 atmosférico que provoca un aumento de las temperaturas globales, cambio climático y acidificación de los océanos. /3
El ejemplo más destacado de “translimitación ecológica” es el de EEUU. Si todos los pobladores del mundo consumieran recursos como un ciudadano estadounidense, se necesitarían 4 planetas para regenerar todos los años la demanda de la humanidad.

Del consumo elitista al consumo de masas

Para focalizar los atributos del consumismo actual es necesario tener una visión que nos permita descifrar las transformaciones en el mercado de mercancías, de capitales y de trabajo a escala mundial y tratar de encontrar las leyes que, en la actualidad, rigen estos procesos. David Harvey nos brinda al respecto un panorama histórico esclarecedor.
En el mismo año de la caída del muro de Berlín, D. Harvey editó 'La Condición Posmoderna' /4 un libro que codificó los enormes cambios económicos-sociales-políticos-culturales de las últimas décadas. Superando la visión esclerosada de la mayoría de los sociólogos y economistas predominantes de esos años, abrió un camino de interpretación sobre el nuevo fenómeno de la posmodernidad, permitiendo empezar a entender las modificaciones en los mercados de trabajo, de mercancías y de capitales, que condujeron hacia una nueva modalidad de acumulación de capital y como consecuencia a un cambio cultural y a la predominancia de una nueva subjetividad sometida al consumismo irresponsable.
Para Harvey las transformaciones de las últimas décadas manifestadas en todos los planos de la sociedad se corresponden con profundas modificaciones en el sistema de producción, que pueden ubicarse temporalmente en los inicios de la década del setenta. Más precisamente, él señala a 1973 -año de recesión generalizada a nivel mundial- como el punto de inflexión de estos cambios. Afirma que se abre un nuevo período de acumulación de capital -o de incremento en el valor del capital- que él denomina Acumulación Flexible. /5
Esta nueva forma de acumulación de capital vino a sustituir al fordismo-keynesianismo, que combinó innovaciones tecnológicas impuestas por esta modalidad de producción (línea automática de montaje) y organizacionales (forma corporativa de organización de negocios, separación entre gerencia, concepción, control y ejecución y detallada división del trabajo) con cambios en los modos y mecanismos de intervención estatal permitiendo atender en forma efectiva los requisitos de la producción fordista. El reconocimiento explícito por el fordismo de que producción de masas significaba consumo de masas, lo hizo introducir la jornada de ocho horas con un pago de cinco dólares, estableciendo un nuevo sistema de reproducción generacional de la fuerza de trabajo. Y también un nuevo modelo de consumo que abarcó nuevas capas y clases sociales. Todo esto condujo, al decir de Harvey, a "una nueva estética y una nueva sicología, en suma un nuevo tipo de sociedad democrática, racionalizada, modernista y populista".
La configuración y el uso propio de los poderes del Estado sólo fueron resueltos después de 1945. Desde ese momento el fordismo se alió firmemente al keynesianismo. El fordismo, entonces, combinado con la administración económica keynesiana, produjo lo que dio en llamarse estado de bienestar social ('welfare state') en los países capitalistas avanzados. Es ésta la base de un largo período de expansión económica pos guerra.

Del consumo de masas al consumismo aturdido

Pero a partir de 1966 hay una caída de la productividad y lucratividad de las corporaciones. Entre 1965 y 1973 se hizo evidente la incapacidad del fordismo-keynesianismo de contener las contradicciones inherentes al sistema. Para Harvey, en la superficie, todas esas dificultades eran sintetizadas por la palabra "rigidez". Rigidez en las inversiones de capital fijo de gran escala y de largo plazo y por tanto rigidez en la planificación, presumiendo crecimiento estable en mercados de consumo estancado o de franca saturación. Rigidez en los mercados, en la localización y en los contratos de trabajo. Resistencia de los trabajadores a toda tentativa de superar estos problemas de rigidez que llevaron a las grandes huelgas de 1968-1972. Rigidez en los compromisos del Estado por aumento de los programas de asistencia social en momento que la rigidez en la producción restringía expansiones de la base fiscal para gastos públicos. El único instrumento flexible que tenían los estados estaba en la política monetaria, imprimir moneda para estabilizar la economía. El resultado fue una onda inflacionaria que acabó con la expansión pos guerra.
La recesión generalizada de 1973 dejó a las corporaciones con mucha capacidad excedente inutilizable, en condiciones de acentuación de la competencia. Esto obligó a abrir un período de racionalización, reestructuración y aumento del control del trabajo. La mudanza tecnológica, la automatización, la búsqueda de nuevas líneas de productos y nichos de mercado, la dispersión geográfica para zonas donde se podían imponer condiciones de trabajo más rigurosas y las fusiones y medidas para acelerar el tiempo de giro del capital, pasaron al primer plano de las estrategias corporativas de sobrevivencia en condiciones generales de deflación /6.
En consecuencia las décadas del setenta y ochenta fueron un conturbado período de reestructuración económica y reajuste social y político, que continuó en los años siguientes. En el espacio social creado por todas esas oscilaciones e incertezas, una serie de nuevas experiencias en los dominios de la organización industrial y de la vida social y política comenzó a tomar forma. Esas experiencias pueden representar los primeros ímpetus del pasaje para un régimen de acumulación de capital enteramente nuevo, asociado con un sistema de regulación política y social bien distinta.
El mercado de trabajo pasó por una radical reestructuración. La desocupación -gran cantidad de mano de obra excedente tanto de desempleados como subempleados- y precarización del trabajo y el debilitamiento del poder sindical fueron aprovechados para imponer "regímenes y contratos de trabajo más flexibles". Lo mismo que el traslado de las plantas de producción a zonas con menos exigencias salariales o de beneficios sociales. Y lo que es más importante "una reducción del empleo regular (formal) en favor del creciente uso del trabajo en tiempo parcial, temporario o subcontratado (o tercerizado)"..."Las economías de fines determinados derrotaron a las economías de escala." La industria debió adaptarse a la producción en pequeños lotes. "Estos sistemas de producción flexible permitieron una aceleración del ritmo de innovación del producto, al lado de la exploración de nichos de mercado altamente especializados y de pequeña escala."..."El tiempo de giro (del capital) -que siempre es una llave de la lucratividad del capital- fue reducido de modo dramático por el uso de nuevas tecnologías productivas (informática y programación, automatización, robots) y de nuevas formas organizacionales (como el sistema de gerenciamiento de estoques 'just-in-time', que disminuye la cantidad de materia prima necesaria para mantener la producción fluyendo en forma continua).”
Pero la aceleración del tiempo de giro en la producción hubiera sido inútil sin una reducción del tiempo de giro en el consumo. La vida media de un producto fordista típico, por ejemplo, era de cinco a siete años, pero la acumulación flexible disminuyó ese tiempo, en un primer momento a menos de la mitad en el sector textil o vestuario. Hoy en esas ramas –en los grandes mercados de consumo- la vida media se mide en meses y aún en semanas), mientras que en otros sectores -hardware, software, videogames, telefonía móvil, MP3, MP4, MPn, etc.- la obsolescencia se alcanza antes de los dieciocho meses y para los tablet e i-Pad, los lanzamientos de nuevos modelos son cada 12 meses. La acumulación flexible fue acompañada en la punta del consumo, por una atención mucho mayor a las modas fugaces y por la movilización de todos los artificios de inducción de necesidades ficticias -con apoyo de la publicidad- y de la transformación cultural que eso implica. La estética relativamente estable del modernismo fordista cedió lugar a todo el fermento, inestabilidad y cualidades huidizas de una estética posmoderna que celebra la diferencia y en especial lo efímero en términos de utilización de mercancías, de apetitos y aspiraciones individuales, así como en el espectáculo, la moda y la mercantilización de las formas culturales. El mundo capitalista se zambullía en el consumismo aturdido concerniente a la crisis estructural crónica del capital, en su etapa senil.
Como lo define Z. Bauman respecto al individuo: “Se puede decir que el 'consumismo' es un tipo de acuerdo social que resulta de la reconversión de los deseos, ganas o anhelos humanos (si se quiere 'neutrales' respecto del sistema) en la principal fuerza de impulso y de operaciones de la sociedad, una fuerza que coordina la reproducción sistémica, la integración social y la formación del individuo humano, así como también desempeña un papel preponderante en los procesos individuales y grupales de auto-identificación, y en la selección y consecución de políticas de vida individuales.” /7

La tasa de utilización decreciente

A mediados de la década de los 90 István Mészáros publicó 'Beyond Capital' /8 y desde una teoría socio política y económica renovada esclareció muchas cuestiones actuales. Su formulación de la ley tendencial de la tasa de utilización decreciente y la ubicación del rol del complejo industrial-militar en la economía capitalista actual son dos significativos aportes que nos esclarecen respecto a la crisis estructural crónica del capital en su etapa senil. La primera rige el consumo individual y social; y el nuevo rol del complejo industrial-militar se impone como determinante en el consumo estatal.
La tasa de utilización decreciente es una de las leyes tendenciales más importantes que engloban el desenvolvimiento del capitalismo. Tiene como condición sine qua non y origen directo, la separación del trabajador de sus medios de producción (herramientas, maquinaria, materias primas e instalaciones) y la conversión de esos medios en capital. No podemos extendernos en los atributos y el desarrollo de este proceso que llevó centenares de años y sólo resaltaremos que realizada la separación del trabajador de sus medios de producción, los objetivos de la producción ya no están directamente atados y subordinados a las limitaciones de un consumo determinado. A partir de ese momento la producción puede anticiparse al consumo e imponer una “demanda mayor, conducida no por las necesidades reales de uso del producto, sino por la oferta de ese producto en el mercado.” De esta forma la producción remueve los antiguos obstáculos al consumo y a través de la oferta, adopta un papel “activo/estimulador” de la demanda y con el pasar del tiempo, crecientemente manipulador de ella.
Como consecuencia: “la remoción de los antiguos obstáculos al consumo, en relación a la demanda, para el capital también significa simultáneamente la pérdida de su capacidad de poner límites a sus propios procedimientos productivos (que en los sistemas de producción más antiguos eran circunscritos por la demanda equivalente al uso directo), evitando hundirse en la inactividad y la crisis”
Por eso como contrapartida de la subordinación del valor de uso al valor de cambio tenemos las crisis de sobreproducción cuando la oferta de mercancías no logra realizarse en el mercado. Como es evidente, no se trata de sobreproducción respecto a las necesidades humanas sino a las posibilidades del consumidor de adquirir el producto en el mercado. Por ejemplo: “sobreproducción” de alimentos que puede convivir con hambrunas o sobreproducción de viviendas que coexiste con millones de “sin techo”.
La innovación de subordinar el valor de uso del producto, al valor que se puede obtener en el mercado, se basa en la percepción “de que cualquier mercancía, en un extremo de la escala, puede estar constantemente en uso o, en el otro extremo de las posibles tasas de utilización, absolutamente nunca ser usada, sin perder con eso su utilidad en lo que se refiere a las exigencias expansionistas del modo de producción capitalista.”/9
“Como resultado, nuevas potencialidades productivas se abren al capital, cuyo sistema no sufrirá cualquier consecuencia si la relación de alguien con un producto dado, es caracterizada por la tasa de utilización mínima o máxima, pues esa tasa no afecta en absoluto la única cosa que realmente importa desde el punto de vista del capital: que una cierta cantidad de valor de cambio sea realizada en la mercancía en cuestión, a través del propio acto de venta, independientemente de ser ella sujeta a uso constante, a poco, o a ningún uso conforme el caso. El capital define “útil” y “utilidad” en términos de vendible, un imperativo que puede ser realizado bajo la hegemonía y el dominio del propio valor de cambio.” /10 O dicho de otra forma por Marx: “el valor de cambio de una mercancía no aumenta si su valor de uso es más consumido y con mayor provecho"./11 Es quizá esta afirmación de Marx en El Capital, la que fundamenta la ley tendencial de la tasa de utilización decreciente formulada por Mészáros.
“Por el contrario -afirma Mészáros- cuanto menos una mercancía es realmente usada y re-usada (en vez de rápidamente consumida, lo que es perfectamente aceptable para el sistema) mejor es desde el punto de vista del capital: ya que tal subutilización torna vendible otra pieza de mercancía.”
“De hecho esa tendencia a reducir la tasa de utilización real ha sido precisamente uno de los principales medios por los cuales el capital consiguió alcanzar su crecimiento inconmensurable en el curso del desenvolvimiento histórico.”/12 La subutilización de los productos se impone por la manipulación de la demanda (publicidad y prédica cotidiana de los grandes medios), los imperativos de la moda, la obsolescencia programada /13, o inducida para la mayoría de las mercancías y la creación de necesidades ficticias, entre otros mecanismos. Cuánto más efímera es la utilización de un producto, cuánto más fugaz es su pasaje por el mercado, mejor para el funcionamiento de la economía capitalista. Con las consecuencias de despilfarro de materias primas y de horas de trabajo que esto implica y con el crecimiento exponencial del desperdicio y el aumento geométrico de la producción de basura y chatarra.
La tasa de utilización decreciente se evidencia en la producción de bienes y servicios tanto como en la producción de bienes de producción (maquinaria e instalaciones). “Paradojalmente, cuanto mayor la magnitud del capital dedicado a los medios de producción... tanto mayor es la presión para suplantarlo por una magnitud siempre creciente de capital destinado al mismo tipo de existencia...”/14. Dicha tasa se expresa en la fábrica en forma de subutilización crónica acoplada a una presión creciente para acortar el ciclo de amortización de la maquinaria.
En relación al propio trabajo vivo la tasa de utilización decreciente asume, con el pasar del tiempo, la forma de desempleo creciente. La técnica y la ciencia realizan la doble tarea de “inventar más y más maquinaria productiva eficaz en relación al costo, lo que quiere decir, primordialmente economizadora de trabajo, y de encontrar los métodos y procesos adecuados para la lucrativa producción en masa de mercancías .”/15 La expansión de la agro-industria y la minería a cielo abierto en Latinoamérica utiliza nueva y mayor cantidad de maquinaria desplazando el trabajo vivo tanto en la agricultura como en la minería. La ciencia y la tecnología lejos de tener un sentido neutro está subordinada a la acumulación de capital y por tanto, sus objetivos se expresan en la búsqueda del cumplimiento de la tasa de utilización decreciente.
En la tasa de utilización decreciente confluyen las tres mercancías, tanto los bienes y servicios, como los bienes de producción, como la mercancía trabajo. Mészáros lo sintetiza de esta forma: “...cuanto más el modo establecido de producción y consumo pueda aproximarse a la tasa cero de uso, habiendo removido completamente el ‘trastorno disfuncional’ (...) del consumo real, mayor alcance se confiere automáticamente por esta aproximación a la producción continua y la expansión ilimitada. No importa cuán absurda pueda ser la suposición en sus implicaciones finales (...) Siendo así, el objetivo y el principio orientador de la producción se tornan: cómo asegurar la máxima expansión posible (y el correspondiente lucro) sobre la base de una tasa de utilización mínima que mantenga la continuidad de una reproducción ampliada”/16.

Perspectivas

Para el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), la Red de la Huella Global (GFN) y las demás instituciones que elaboraron el Informe Planeta Vivo 2012, la propuesta de futuro es mantener la Huella Ecológica sin sobrepasar los límites planetarios, es decir gestionar, gobernar y compartir el capital natural por debajo de las fronteras ecológicas. Esto implica reducir la huella ecológica y llevarla de 1 ½ planeta actual a 1; reorientar los flujos financieros recompensando la gestión sostenible de los recursos y la innovación; producir mejor reduciendo insumos y desechos en la producción y aumentando la generación de energía renovable; distribuir con equidad los recursos y abandonar el PBI como medida privilegiada de desarrollo de los países; y consumir de forma más responsable cambiando el estilo de vida, mudando el modelo energético y promoviendo el consumo humano saludable. Es una perspectiva loable y también inalcanzable bajo el sistema capitalista. Pero imprescindible en un programa social-político de transformaciones radicales.
El Capital es sinónimo de más desocupación, desigualdad y pobreza y una mayor destrucción ambiental. Las perspectivas que tiene el capitalismo para nuestro planeta: son acelerar cada vez más el giro del capital en la producción y acumulación, centrar los flujos financieros en la especulación y el fraude, despilfarrar las riquezas naturales comunes e incentivar la generación de desechos de todo tipo, empeorar la matriz energética global con nuevas tecnologías más destructivas -como el fracking-, deteriorar la alimentación mundial con la expansión de las semillas transgénicas y todo tipo de organismos genéticamente modificados y empeorar la salud global a través de la actual industria de la alimentación y del monopolio de la medicina por las transnacionales de los laboratorios. Y está implícito en su dinámica actual acelerar el vértigo del consumismo atolondrado e irresponsable.
Aunque aún el consumismo aturdido pueda confundir por períodos a nuestras poblaciones, décadas de sacrificios y luchas han hecho que nuestro continente tenga, como ningún otro, miles de movimientos sociales y social-políticos confrontando en la actualidad, en distintos niveles, todas esas lacras que impulsa el capital.
Para aquellos individualistas fanáticos que han abrazado al consumismo como su medular filosofía de vida les advierto con un aforismo de Heráclito de Éfeso /17: “La compulsión por satisfacer todos nuestros deseos, se paga con pedazos del alma.”


Notas

1/ Zygmunt Bauman, Vida de consumo, Trad. de M. Rosenberg y J. Arrambide, FCE, México, 2007, p. 44 y siguientes.
2/ Planeta Vivo, Informe 2012. Biodiversidad, biocapacidad y propuesta de futuro.WWF. p.40. Ver en: http://d3nehc6yl9qzo4.cloudfront.net/downloads/informe_planeta_vivo_2012.pdf
3/ Ibíd. p. 42.
4/ David Harvey The Condition of Postmodernity - Basil Blackwell Ltd. 1989. Todos los entrecomillados de este subtítulo y el siguiente pertenecen al libro mencionado.
5/ Otros autores ampliaron y enriquecieron el concepto de flexibilidad en la producción capitalista enunciado por Harvey. Podemos mencionar a Tony Smith en La Production Flexible: une Utopie Capitalista? Cahier d’étude et de recherche Nº 23, Institut International de Recherche et de Formation, 1996 y Alain Bihr en La Novlangue Néolibérale (La rhétorique du fétichisme capitaliste) capítulo sobre la Flexibilité (p.61) Cahiers libres, Editions Page deux, 2007. Por su parte Richard Sennett en La corrosión del carácter, (Editorial Anagrama, Barcelona 2000.) desarrolla los estragos en el carácter de las personas, de la nueva forma flexible de producción.
6/ La deflación es la caída generalizada del nivel de precios de bienes y servicios en una economía. Es el movimiento contrario a la inflación.
7/ Zygmunt Bauman, Ibíd.
8/ István Mészáros, Beyond Capital, Towards a Theory of Transition, Merlin Press, Londres, 1995. Las citas entrecomilladas en este subtítulo pertenecen a la versión en portugués del libro de Mészáros: Para Além do Capital, Editorial Boitempo, Sao Paulo, 2002.
9/ István Mészáros, Para Além do Capital. p. 660.
10/ Ibíd. p. 660-661.
11/ Karl Marx O Capital, São Paulo, Abril Cultural, 1983 v. 1/1, p. 282.
12/ Mészáros, Ibíd. p. 661.
13/ Para entender la obsolescencia programada ver el documental de Cosima Dannoritzer Comprar, tirar, comprar, en: http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-documental/documental-comprar-tirar-comprar/1382261/
14/ Mészáros, Ibíd. p. 665.
15/ Ibíd. p. 668.
16/ Ibíd. p. 684.
17/ Heráclito de Éfeso, filósofo griego, nació hacia el año 535 A.C. y falleció hacia el 484 A.C.

La Haine

 Fonte da imagem AQUI.

segunda-feira, 5 de agosto de 2013

O MÉXICO NA MIRA DO IEE



O atual Presidente do Instituto de Estudos Empresariais, Bruno Zaffari, conforme Correio do Povo de 5 de agosto de 2013, declarou:

"A Argentina, por excesso de intervencionismo do Estado, está mergulhada em sérias dificuldades. O México fez as reformas estruturais e vive uma fase positiva de crescimento. Já o Brasil não fez reformas, estagnou, perdeu competitividade e o PIB está em queda".

O México que se cuide.

As economias elogiadas e consideradas como modelo pelo IEE, como por exemplo Irlanda e Islândia, QUEBRARAM.

O México será o próximo?



Observação: a foto acima foi tirada por este blogueiro em 30 de julho de 2013 no charmoso Boulevard Saint-Michel, em Paris. A imagem, de certa forma, sintetiza a posição da The Economist, que costuma criticar de forma violenta as economias de países que buscam diminuir os problemas de concentração de renda, mas que costuma minimizar os problemas das economias europeias, particularmente da britânica.


quinta-feira, 18 de julho de 2013

O PIB cresce 4% ao ano


Francisco Lopes *

O título deste texto não é uma piada, nem uma projeção, nem mesmo a expressão de um desejo. É apenas a constatação de um fato: os últimos números publicados para o Índice de Atividade do Banco Central, o IBC-BR, que pode ser considerado uma aproximação em base mensal para o PIB trimestral do IBGE, indicam claramente que no segundo trimestre de 2013 a economia brasileira estava crescendo ao ritmo de 4% ao ano.

Mas espere um momento! Não foram esses números que repercutiram de forma tão negativa na imprensa, sugerindo até que estamos novamente a caminho da recessão? Basta olhar os títulos de algumas das matérias publicadas: Indicador do BC mostra país na rota da recessão; Economia tem maior retração desde 2008; Cada vez mais difícil decolar; Bancos oficiais já prevêem crescimento abaixo de 2%; IBC-BR reforça sinais da lenta perda de gás da economia em 2013; Pibinho de inverno.

Na realidade, a única coisa que fica clara aqui é que a mídia especializada e a grande maioria dos analistas da economia parecem sofrer atualmente de um pessimismo obsessivo. De fato a leitura que foi feita dos números do BC configura um caso clássico do que a psicologia cognitiva denomina de viés de confirmação (confirmation bias), que ocorre quando as pessoas só são sensibilizadas por informações que pareçam confirmar suas crenças ou hipóteses, ignorando qualquer evidência em sentido contrário.

Todo esse pessimismo foi produzido apenas pela observação de que a variação percentual de maio sobre abril do IBC-BR com ajuste sazonal foi de menos 1,4%. Acontece, porém, que essa série de variação mensal tem muito ruído. É no mínimo temerário extrair qualquer sinal de direção de movimento com base na observação de um único mês. Além disso, quando usamos dados mensais a introdução do ajustamento sazonal não aumenta muito o poder informativo de uma observação isolada. No dado mensal o padrão de sazonalidade pode variar muito ao longo do tempo em resposta a uma serie de fatores, como feriados, greves, paralisações ou mudanças institucionais. Sabemos que não existe técnica perfeita de ajuste sazonal, mas com dados mensais as dificuldades ficam ainda maiores.

Se quisermos ter uma ideia precisa do que está acontecendo com uma economia, o caminho mais seguro é trabalhar com variações em doze meses. Mesmo assim uma observação mensal isolada tem que ser vista com cautela. Por exemplo, a variação em doze meses do IBC-BR até maio de 2013 (portanto sobre maio de 2012) foi de 2,28%, mostrando sem dúvida uma desaceleração importante em relação à variação em doze meses de 7,3% até abril. Note-se, porém, que esse excepcional resultado de abril foi simplesmente ignorado tanto pela imprensa como pela maioria dos analistas de economia. Por outro lado, a variação em doze meses de maio significou aceleração em relação às variações de 1,16% até março e de 0,44% até fevereiro. Que direção de movimento estaria sendo sinalizada aqui?

Existe amplo consenso de que a forma mais segura para se analisar o movimento do PIB é usar dados trimestrais. Não é por outra razão que contas nacionais em toda parte são sempre elaboradas em base trimestral, como acontece também com o nosso IBGE. O que então pode ser concluído quando os dados do IBC-BR são transformados por média para uma base trimestral? Se compararmos o trimestre composto pelos meses de março a maio de 2013 com o mesmo período de 2012 obtemos uma variação de 3,74%. Podemos notar também que ao longo do ano essa variação em doze meses calculada para grupos sucessivos de três meses só aumentou: 1,55% até janeiro. 1,71% até fevereiro, 2,86% até março, 3,5% até abril e 3,74% até maio.

Para calcular a variação em doze meses do segundo trimestre de 2013 precisaremos ter também uma estimativa para o IBC-BR de junho. Para ser bem conservador, vamos admitir que o número de junho fique 2,5% abaixo do número de maio, repetindo um comportamento observado em 2012. Isto significa um número de junho 5,6% abaixo do de abril. Nesse caso a variação em doze meses para o PIB do segundo trimestre será de 3,95%. Ou seja, parece grande a probabilidade de que a taxa de crescimento em quatro trimestres do PIB do segundo trimestre fique muito próxima de 4%.

Se isso for também confirmado pelo IBGE (e é difícil imaginar porque não seria), poderemos estar falando de uma variação trimestral na serie com ajuste sazonal do PIB superior a 1%, talvez até próxima de 1,5%. Vai ser bem mais difícil sustentar o pessimismo quando esses números forem publicados em agosto. Ainda assim, é importante insistir de imediato numa leitura mais precisa dos dados da economia. Afinal ninguém pode razoavelmente desejar que o pessimismo de hoje venha a afetar negativamente decisões empresariais de produzir e investir, comprometendo nosso crescimento futuro.

* Francisco Lafaiete Lopes - PhD por Harvard, sócio da consultoria Macrométrica e ex-presidente do Banco Central (BC).

VALOR ECONÔMICO   

terça-feira, 2 de julho de 2013

Las diez peores prácticas de la industria farmacéutica




Antonio Martínez Ron · · · · · 

Ben Goldacre es un médico y psiquiatra que escribe regularmente en The Guardian. En Sin Permiso hemos publicado algunos artículos y entrevistas de este autor, así como una reseña de su libro Mala ciencia. Se decía en esta reseña que “El autor de Mala ciencia ha tenido que escuchar de boca de muchos impostores que ’está al servicio de la medicina oficial’ y de las ‘multinacionales farmacéuticas’. Era de esperar, claro. Pero en ese caso las acusaciones están tan mal dirigidas y mal fundamentadas que son simples calumnias. Goldacre da muchas conferencias a estudiantes y profesionales de la medicina. Precisamente, uno de sus títulos preferidos es ‘Las pamplinas de las farmacéuticas’.” Reproducimos a continuación el artículo que el periodista científico Antonio Martínez escribió en el que se resumía la posición de Goldacre acerca de las empresas farmacéuticas. Redaccion de SP.

1. El 90% de los ensayos clínicos publicados son patrocinados por la industria farmacéutica. Este es el principal motivo por el que todo el sistema de ensayos clínicos está alterado, según Goldacre, y por el que se producen el resto de problemas.

2. Los resultados negativos se ocultan sistemáticamente a la sociedad. "Estamos viendo los resultados positivos y perdiéndonos los negativos", escribe Goldacre. "Deberíamos comenzar un registro de todos los ensayos clínicos, pedir a la gente que registre su estudio antes de comenzar e insistir en que publiquen sus resultados al final". En muchos casos, denuncia el autor de "Mala Farma", las farmacéuticas se reservan el derecho de interrumpir un ensayo y si ven que no da el resultado esperado, lo detienen. Asimismo, obligan a los científicos que participan en estos estudios a mantener en secreto los resultados. Y esta práctica tiene de vez en cuando consecuencias dramáticas.
En los años 90, por ejemplo, se realizó un ensayo con una sustancia creada contra las arritmias cardíacas llamada Lorcainida. Se selección a 100 pacientes y la mitad de ellos tomó un placebo. Entre quienes tomaron la sustancia hubo hasta 9 muertes (frente a 1 del otro grupo), pero los resultados nunca se publicaron porque la farmacéutica detuvo el proceso. Una década después, otra compañía tuvo la misma idea pero esta vez puso la Lorcainida en circulación. Según Goldacre, hasta 100.000 personas murieron innecesariamente antes de que alguien se diera cuenta de los efectos. Los investigadores que habían hecho el primero ensayo pidieron perdón a la comunidad científica por no haber sacado a la luz los resultados.
"Solo la mitad de los ensayos son publicados", escribe Goldacre, "y los que tienen resultados negativos tienen dos veces más posibilidades de perderse que los positivos. Esto significa que las pruebas en las que basamos nuestras decisiones en Medicina están sistemáticamente sesgadas para destacar los beneficios que un tratamiento proporciona".

3. Las farmacéuticas manipulan o maquillan los resultados de los ensayos. En muchas ocasiones los propios ensayos están mal diseñados: se toma una muestra demasiado pequeña, por ejemplo, se alteran los resultados o se comparan con productos que no son beneficiosos para la salud. Goldacre enumera multitud de pequeñas trampas que se realizan de forma cotidiana para poner un medicamento en el mercado, como elegir los efectos de la sustancia en un subgrupo cuando no se han obtenido los resultados esperados en el grupo que se buscaba al comienzo.

4. Los resultados no son replicables. Lo más preocupante para Goldacre es que en muchas ocasiones, no se puede replicar el resultado de los estudios que se publican. "En el año 2012", escribe Goldacre, "un grupo de investigadores informó en la revista Nature de su intento de replicar 53 estudios para el tratamiento temprano del cáncer: 47 de los 53 no pudieron ser replicados".

5. Los comités  de ética y los reguladores nos han fallado. Según Goldacre, las autoridades europeas y estadounidenses han tomado medidas ante las constantes denuncias, pero la inoperancia ha convertido estas medidas en falsas soluciones. Los reguladores se niegan a dar información a la sociedad con la excusa de que la gente fuera de la agencia podría hacer un mal uso o malinterpretar los datos. La inoperancia lleva a situaciones como la que ocurrió con el Rosiglitazone. Hacia el año 2011 la OMS y la empresa GSK tuvieron noticia de la posible relación de este medicamento y algunos problemas cardíacos, pero no lo hicieron público. En 2007 un cardiólogo descubrió que incrementaba el riesgo de problemas cardiacos un 43% y no se sacó del mercado hasta el 2010.

6. Se prescriben a niños medicamentos que solo tienen autorización para adultos. Este fue el caso del antidepresivoParoxetine. La compañía GSK, según Goldacre, supo de sus efectos adversos en menores y permitió que se siguiera recetando al no incluir ninguna advertencia. La empresa supo del aumento del número de suicidios entre los menores que la tomaban y no se hizo un aviso a la comunidad médica hasta el año 2003.

7. Se realizan ensayos clínicos con los grupos más desfavorecidos. A menudo se ha descubierto a las farmacéuticas usando a vagabundos o inmigrantes ilegales para sus ensayos.  Estamos creando una sociedad, escribe, donde los medicamentos solo se ensayan en los pobres. En EEUU, por ejemplo, los latinos se ofrecen como voluntarios hasta siete veces más para obtener cobertura médica y buena parte de los ensayos clínicos se están desplazando a países como China o India donde sale más barato. Un ensayo en EEUU cuesta 30.000 dólares por paciente, explica Goldacre, y en Rumanía sale por 3.000.

8. Se producen conflictos de intereses: Muchos de los representantes de los pacientes pertenecen a organizaciones financiadas generosamente por las farmacéuticas. Algunos de los directivos de las agencias reguladoras terminan trabajando para las grandes farmacéuticas en una relación bastante oscura.

9. La industria distorsiona las creencias de los médicos y sustituyen las pruebas por marketing. Las farmacéuticas, denuncia Goldacre, se gastan cada año miles de millones para cambiar las decisiones que toman los médicos a la hora de recetar un tratamiento. De hecho, las empresas gastan el doble en marketing y publicidad que en investigación y desarrollo, una distorsión que pagamos en el precio de las medicinas. Las tácticas van desde la conocida influencia de los visitadores médicos (con las invitaciones a viajes, congresos y lujosos hoteles) a técnicas más sibilinas como la publicación de ensayos clínicos cuyo único objetivo es dar a conocer el producto entre muchos médicos que participan en el proceso. Muchas de las asociaciones de pacientes que negocian en las instituciones para pedir regulaciones reciben generosas subvenciones de determinadas empresas farmacéuticas.

10. Los criterios para aprobar medicamentos son un coladero. Los reguladores deberían requerir que un medicamento sea mejor que el mejor tratamiento disponible, pero lo que sucede, según Goldacre, es que la mayoría de las veces basta con que la empresa pruebe que es mejor que ningún tratamiento en absoluto. Un estudio de 2007 demostró que solo la mitad de los medicamentos aprobados entre 1999 y 2005 fueron comparados con otros medicamentos existentes. El mercado está inundado de medicamentos que no procuran ningún beneficio, según el autor de “Mala Farma”, o de versiones del mismo medicamento por otra compañía (las medicinas "Yo también) o versiones del mismo laboratorio cuando prescribe la patente (las medicinas "Yo otra vez"). En esta última categoría destaca el caso del protector estomacal Omeprazol, de AstraZeneca, que sacó al mercado un producto con efectos similares, Esomoprazol, pero diez veces más caro.

Antonio Martínez Ron es un periodista de divulgación científica que ha trabajado en distintos medios.


http://noticias.lainformacion.com/ciencia-y-tecnologia/ciencias-general/las-diez-peores-practicas-de-la-industria-farmaceutica-segun-ben-goldacre_DsWP1ny6X3TcsTauUmIK85/

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sexta-feira, 21 de junho de 2013

ALGUNS PERSONAGENS HIPOTÉTICOS DA REVOLTA JUVENIL NO BRASIL





Revoltados & Revoltosos

Mais de 80% não tem partido, contra 47% da população. Quase 80% possui nível de escolaridade superior, contra 24% da população. Em torno de 20% são estudantes. Mais de 50% com menos de 25 anos. Em torno de 70% participaram pela primeira vez de uma manifestação pública. Não há direção reconhecida. Cada vez que um grupo faz uma lista de reivindicações aparecem três grupos ou mais desautorizando. O meio de comunicação usual é a internet.


Governos 

Inicialmente não prestaram muita atenção ao movimento. Caracterizaram como pequeno grupo de arruaceiros que não têm mais o que fazer. Postura arrogante de quem pensava que estava no controle da situação. Quando o movimento cresceu tiraram o time de campo por não saber como se posicionar. Atualmente estão em crise, tentando achar saídas, porém não sabem com quem falar nem o que dizer.


Polícia

A Polícia é parecida em todo o mundo. Para ela o controle de massas se dá através da repressão violenta. É isso que sabem e gostam de fazer. Quando chamada a assumir posição mediadora normalmente a polícia não sabe como se comportar. Nas polícias com estrutura militar muitas vezes existem grupos que não obedecem o comando central e colocam em prática táticas de ação direta extremamente violentas, algumas vezes atuando sem identificação como policiais.


Partidos Políticos

No início do movimento não prestaram atenção, preocupados com as mazelas do quotidiano político. Quando perceberam que as revoltas cresceram fizeram tentativas toscas de inserção no movimento, porém todas desastradas. Foram totalmente alijados do processo.


Conservadores (Direita em Geral)

No início trataram as manifestações com absoluto desprezo. Quando estas cresceram viram uma oportunidade de aproveitar o ensejo para criticar o Governo Nacional e os avanços sociais em andamento. Seus representantes políticos estão vendo no movimento uma brecha inesperada para mudar o quadro nacional, amplamente favorável às forças progressistas. Não participaram diretamente das manifestações. Incentivam os amigos a enviarem seus filhos, mas que em geral também não o fazem.


Progressistas (Esquerda em Geral) 

No início trataram as manifestações com absoluto desprezo. Muitos consideravam os manifestantes um bando de desajustados sociais. À medida que o movimento foi crescendo realizaram tentativas de inserção no contexto, porém não obtiveram êxito. Estão em crise de identidade, pois no subconsciente parecem acreditar que não é possível qualquer movimento de massas sem estarem automaticamente na direção.


Grande Mídia

A "grande" mídia, também alcunhada de PIG (Partido da Imprensa Golpista) por alguns, foi uma das grandes perdedoras. No começo do movimento jogou-se totalmente contra, conclamando as forças da ordem a colocarem um basta nas arruaças e no vandalismo. Com o passar do tempo, o movimento crescendo, foi obrigada a mudar de posição. Atordoada, não conseguiu encontrar um posicionamento coerente. Foi perseguida durante os protestos e considerada inimiga. Fica cada vez mais clara sua inexorável tendência à irrelevância.

Omar
junho de 2013

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segunda-feira, 17 de junho de 2013

¿De verdad es una disciplina científica la teoría económica?


La próxima vez que oiga a un economista de la corriente principal decir “la economía es una ciencia, y puesto que es una ciencia, nosotros, los economistas, conocemos las consecuencias que va a tener llevar a cabo esta política”; la próxima vez que le digan esto, remítales al actual debate sobre el salario mínimo.

Catherine Rampell ha hecho un buen trabajo al ilustrar lo absurdo de la idea, según la cual la teoría económica es una disciplina científica como las demás. Pocos problemas económicos habrán concentrado tantos esfuerzos de modelación teórica e investigación empírica como el problema del salario mínimo.




Refiriéndose a los resultados de la encuesta de opinión realizada entre los miembros del Panel de Expertos IGM [Iniciativa para unos Mercados Globales, por sus siglas en inglés], Rampell observa que:

“Las respuestas ofrecidas no necesariamente reflejan las opiniones de todos los economistas, que es como debería ocurrir en un sondeo de opinión tradicional; los panelistas son, antes bien, miembros de su elite profesional, y se seleccionaron, para que fueran representativos, algunos de los académicos mejor conocidos conservadores y progresistas, jóvenes y veteranos. Se incluyó a Premios Nóbel, a académicos distinguidos con la Medalla John Bates Clark, a miembros de la Econometric Society, a antiguos presidentes de la American Economic Association y de la American Finance Association, antiguos miembros –demócratas y republicanos— del Consejo de Asesores Económicos del Presidente delos EEUU, así como a directores de las más distinguidas revistas académicas de teoríaa económica.”

Además:

“…entre los que respondieron a la encuesta, cerca de una cuarte parte dijeron que la propuesta [se salario mínimo] les parecía de “consecuencias inciertas”. Y exactamente un cer por ciento dijo que estaba ‘muy’ de acuerdo o ‘muy’ en desacuerdo.”

¿¡Y esto es una “ciencia”!?

David Ruccio es un economista norteamericano que colabora habitualmente en el blog de la revista postkeynesiana Rearlworld Economics.


Traducción para www.sinpermiso.info: Baldomera Aranoa


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segunda-feira, 27 de maio de 2013

A Inglaterra tem um novo império: o das offshores e paraísos fiscais




Investigação da Vanity Fair diz que “o Sol nunca se deita para o império britânico de offshores e paraísos fiscais”.

"Só as três dependências da coroa britânica [Caimão, as Ilhas Virgens Britânicas [BVI] e as Bermudas] providenciaram $332,5 biliões de financiamento para a City, a maioria não taxado".

"É uma surpresa para a maioria das pessoas que o mais importante player do sistema global de offshores (livre de impostos e taxas) não seja a Suíça, nem as Ilhas Caimão, mas sim a Grã-Bretanha, situada no centro de uma rede de paraísos fiscais britânicos interligados entre si, a lembrar os últimos resquícios do império.”

O parágrafo consta de um trabalho da revista norte-americana Vanity Fair, publicado na última edição de Abril, com o sugestivo título: A Tale of two Londons [uma brincadeira à volta do conto (1859) de Charles Dickens, a Tale of Two Cities].

Depois de, na terça-feira, a organização internacional não-governamental (ONG) Oxfam ter estimado em 14 biliões de euros (18,5 triliões de dólares) o dinheiro ocultado em paraísos fiscais espalhados pelo mundo, ficou hoje a saber-se que há 12 offshores, conectados com Portugal, associados a 22 proprietários ou gestores (quatro portugueses) domiciliados em Lisboa, Porto, Estoril, Tavira e Almancil.

A informação é hoje revelada pelo Expresso, em parceria com o Offshore Leaks, e consta de uma mega investigação a paraísos fiscais. A Offshore Leaks analisou 2,5 milhões de documentos secretos, relacionados com 120 mil companhias e 170 países.

As notícias mais recentes ajudam a levantar a cortina opaca que protege as grandes fortunas que “fogem” ao pagamento de impostos e surgem numa altura em que, em Bruxelas, os chefes de Estado e de governo europeus reuniram para adoptarem medidas de reforço da luta contra a evasão e a fraude fiscal.

A Oxfam prevê que dois terços [9,5 biliões de euros] da verba “ocultada” em paraísos fiscais (um total de 14 biliões de euros), estejam em “territórios” offshore da União Europeia (UE). E que os Estados tenham perdido de receita fiscal cerca de 120 mil milhões de euros: o que equivale “a duas vezes o necessário para que cada pessoa no mundo em pobreza extrema viva acima do limiar de 1,25 dólares por dia”.

Apesar das expectativas abertas com o anúncio de que os europeus iam reunir para discutir os temas offshore, os resultados do encontro de quarta-feira, 22 de Maio, não foram animadores. Bruxelas atrasou para Dezembro a decisão sobre a generalização da troca de dados financeiros no espaço europeu.

Ao contrário da França, que tem defendido medidas europeias contra a evasão fiscal, a Áustria e o Luxemburgo (com fiscalidades e regras de reporte de excepção) fazem depender o seu aval a uma maior transparência nas transacções financeiras, ao reforço da legislação na Suíça, no Mónaco, em Andorra, em San Marino e no Liechtenstein, territórios europeus, mas que não integram a UE.

A Alemanha, sede do segundo maior centro financeiro da Europa, também olha para as intenções de Holande com desconfiança.

Desta vez, e apesar de Londres surgir, habitualmente, como a face visível da resistência ao aumento da regulação financeira (bancos, operações financeiras e offshores), as posições britânicas não apareceram destacadas na comunicação social. Mas o trabalho da Vanity Fair, que se estende por sete páginas, não deixa dúvidas de que qualquer mudança à actual “arquitectura” da city londrina (uma metrópole offshore) tenderá sempre a ser vista como uma ameaça à “competitividade” da sua indústria financeira.

O título escolhido pela revista para ilustrar o mapa que acompanha o artigo de Nicholas (Nick) Shaxson (autor de outra investigação sobre o tema: Where the Money Lives) é elucidativo: “O Sol nunca se deita para o império britânico de offshores e paraísos fiscais.”

“Um círculo interior formado por dependências da coroa britânica – Jersey, Guernsey, Ilhas de Man. Um pouco mais longe estão os 14 territórios espalhados pelo mundo, metade são paraísos fiscais, incluindo, por exemplo, gigantes offshores como as Ilhas Caimão, as Ilhas Virgens Britânicas (BVI) e as Bermudas. Ainda mais longe numerosos países da Commonwealth britânica e antigas colónias como Hong Kong, com fundas e antigas ligações a Londres, continuam a alimentar grandes fluxos financeiros questionáveis e sujos para dentro da City”, lê-se na Vanity Fair. "A situação dúbia, meio dentro, meio fora (colónias sem o ser), assegura um fundo de legalidade e de distância que permite à Grã-Bretanha dizer “que nada pode fazer” quando um escândalo rebenta.” Esclarecedor, portanto.

Ainda assim a revista norte-americana faz menção ao que já se sabe: as enormes dificuldades em obter números sobre a circulação do dinheiro pelos paraísos fiscais, o que justifica que os valores divulgados pelas diferentes instituições nem sempre coincidam. Mas há pelo menos uma certeza: uma parte significativa das grandes fortunas mundiais, das empresas e dos fundos de investimento internacionais controlados a partir das metrópoles financeiras acabam sediados em paraísos fiscais.

Territórios opacos onde o sigilo bancário e a complexidade das estruturas societárias dificultam a identificação dos “offshore” e dos seus beneficiários efectivos, assim como das verbas que por ali circulam.

Depois de ressalvar que “a informação é pouca”, Nick Shaxson garante que no fim do primeiro semestre de 2009, “só as três dependências da coroa britânica [Caimão, as Ilhas Virgens Britânicas (BVI) e as Bermudas] providenciaram $332,5 biliões de financiamento para a City, a maior parte é dinheiro estrangeiro não taxado”.

“Estas questões estão de tal modo fora de controlo que, em 2001, até a Autoridade Fiscal britânica vendeu 600 edifícios a uma companhia, a Mapeley Steps, registada no paraíso fiscal das Bermudas para evitar o pagamento de taxas.”

Nick Shaxson "arranca" o artigo da Vanity Fair sem deixar dúvidas: “Quem realmente vive no One Hyde Park [Londres], o edifício residencial mais caro do mundo? A maior parte dos proprietários das habitações é gente que se esconde atrás de offshores, de paraísos fiscais, o que nos dá o retrato dos novos super-ricos.”

O construtor do One Hyde Park, Nick Candy, explicou que Londres “é a cidade no topo do mundo e o melhor paraíso fiscal para alguns”, enquanto Mark Holling, co-autor do livro Londongrad, de 2009, que fala da invasão russa, preferiu evidenciar: “ Eles [russos] vêem a capital/city como a mais segura, justa e honesta para parquear o seu dinheiro e a justiça britânica nunca os extradita”, nem “a polícia os investiga”, apesar de “se desconhecer a origem do seu dinheiro”, resultante das “privatizações pós-soviéticas corruptas”

A grande dimensão dos negócios/transacções em paraísos fiscais sob administração britânica tem gerado contestação e constitui uma dor de cabeça para o governo de David Cameron. Recentemente, num contexto em que se pede austeridade aos consumidores britânicos, o parceiro de coligação de Cameron, Lord Oakeshott, do partido Liberal-Democrata, avisou: “[as triangulações entre offshores] É uma mancha na face da Grã-Bretanha. Como pode Cameron pedir seriamente ao G8 para reforçar as receitas fiscais se depois deixar as ilhas [paraísos fiscais britânicos] usarem a lei para absorver milhões em dinheiro sujo?”

A acção da ex-primeira-ministra britânica, Margaret Thatcher, não foi esquecida por Shaxson: “As reformas financeiras [de Thatcher], nomeadamente, o Big Bang [desregulamentação], de 1986, fizeram disparar o número de banqueiros na city o que expandiu as operações financeiras” e atraiu investimento estrangeiro. Mas não só. A menor regulação e a maior competição, traços distintivos da city londrina thatcherista, não resultaram em maior transparência e qualidade nas operações financeiras e estiveram na origem da crise anglo-saxónica de 2007/2008.

Hoje, sugerem-se grandes mudanças e prometem-se "grandes batalhas" para meter a capital britânica na ordem. Mas será que a intenção de Oakeshott de colocar um fim na circulação de dinheiro sujo na City acabará algum um dia por sair da gaveta?
publico.pt